10 cosas que debes saber sobre la próstata

Conocer las funciones básicas de la próstata puede ayudarte a detectar antes un posible cáncer

Entender las funciones básicas de esta glándula y conocer bien los síntomas del cáncer de próstata (sigue siendo el más frecuente en varones) ayudará a detectarlo precozmente, que es cuando los tratamientos dan los mejores resultados.

Esquema del aparato urinario masculino, con la oréstata señalada en rojo

En España se diagnostican anualmente más de 30.000 cánceres de próstata (33.370 en 2015). La mortalidad ese mismo año fue de 5.855 pacientes, de una edad media de 80,5 años, lo que supone estar ligeramente por debajo de la media europea. (Datos de la Asociación Española Contra el Cáncer y la Sociedad Española de Oncología Médica).

A grandes rasgos, el 65,5% de los pacientes que sufren un cáncer de próstata en España sobreviven más de 5 años (supervivencia global, sin tener en cuenta edad, tipo de cáncer o fase de la enfermedad). La cifra ha mejorado en los últimos años, pasando del 48% entre 1980 y 1985 al 65,5% de los casos diagnosticados entre 1990 y 1994, mostrando actualmente una tendencia a seguir mejorando.

A continuación, diez cosas que deberías conocer acerca de la próstata.

1. ¿Qué es la próstata?

Sólo los hombres la tienen, y es una glándula muscular que produce algunos ingredientes del semen, fundamentalmente el fluido seminal, que se mezcla con el esperma para producir semen.

Artículo Relacionado
Cáncer de próstata

El más frecuente de los cánceres del hombre en España

2. ¿Qué aspecto tiene?

Es del tamaño de una nuez, y está situada justo debajo de la vejiga, entre el arranque del pene y el ano. En la figura está marcada en rojo.

La próstata de los hombres mayores suele crecer de tamaño. Si aumenta demasiado, puede debilitarse el flujo de la orina, pero el tamaño de la próstata no está ligado al cáncer.

Publicidad

3. ¿La mía es normal?

Los síntomas de que algo ocurre en la próstata son: necesidad de orinar más a menudo por las noches (nicturia), goteo de orina antes o después de la micción y flujo de orina bajo.

Otros síntomas menos comunes son dolor en los testículos, problemas para lograr la erección, dolor al eyacular, dolor al orinar y presencia de sangre en la orina (hematuria).

El cáncer de próstata no siempre afecta al flujo de la orina más que cuando la enfermedad está más avanzada, de modo que el flujo en sí no es un indicador. Hay varias razones para que el flujo se vea afectado (disminuya), como el crecimiento de la glándula, o hiperplasia benigna de próstata, o una infección o inflamación de la próstata. Si el flujo normal ha disminuido a “un chorrito”, debes acudir a tu médico de familia, o a un urólogo.

4. ¿La edad influye?

El cáncer de próstata normalmente afecta a hombres de más de 45, y aproximadamente la mitad de los hombres de esta edad, o superior, experimenta el crecimiento de la próstata.

5. ¿Qué es el PSA?

Son las siglas de Prostate Specific Antigen, o antígeno específico de la próstata. El análisis de PSA mide el nivel de dicho antígeno, que es una proteína que se produce en la próstata y que se encuentra en la sangre en pequeñas cantidades.

Un aumento del PSA puede ser un signo de cáncer de próstata. También puede indicar otros problemas distintos: tres de cada cuatro hombres con PSA elevado no tendrán cáncer. Con todo, a mayor aumento, mayor es la probabilidad de tener cáncer.

Existe mucha controversia respecto al uso del PSA como medio de cribado de cáncer de próstata y, en los últimos años, son muchas más las voces que lo desaconsejan que las que lo recomiendan.

Salvo mejor opinión de tu propio médico de familia, el protocolo a seguir será una evaluación urológica adecuada, con anamnesis (preguntas sobre historial, síntomas, molestias), exploración física con tacto rectal, análisis de sangre y orina y, si el médico lo estima oportuno, la determinación del PSA en la sangre, (con la salvedad de que el PSA es un marcador que sirve para el seguimiento de pacientes ya diagnosticados de cáncer y no para cribado de esta enfermedad). Una vez llegado al diagnóstico, que en la mayoría de los casos será de hiperplasia benigna de próstata, lo habitual es iniciar un tratamiento médico dirigido a reducir el tamaño de la próstata (tamsulosina, dutasteride, o una combinación de ambos) lo que lograría reducir los síntomas obstructivos de la orina.

Sólo en caso de síntomas intensos que no responden al tratamiento médico o si se sospecha un cáncer de próstata (tacto rectal sospechoso, aumento del PSA en esa evaluación inicial), el médico de familia te derivará al urólogo. En definitiva, la mayoría de los médicos de familia son capaces de orientar el problema en un paciente que consulta por síntomas que nos hacen pensar en un problema prostático (insistimos: habitualmente una hiperplasia), pero como norma no ofrecemos el PSA de forma sistemática y acrítica a todos los pacientes sanos, sin síntomas urinarios.

Hombre mirándose el pene con una lupa

6. ¿Es genético el cáncer de próstata?

Sí, en cierta medida. Vuelve la vista hacia tus mayores; si tu padre, un abuelo, un tío o un hermano tuyo lo han tenido, tú tienes una probabilidad mayor de padecerlo también.

Si es tu caso, háblalo con tu médico, pues cobrará mayor importancia los análisis periódicos para controlar el nivel del PSA.

7. ¿La dieta afecta a la próstata?

Parece que sí. Para mantener una próstata sana, intenta comer seis porciones diarias de fruta o verdura. Toma también tres porciones semanales de pescado azul (salmón, trucha, arenques, sardinas) que es rico en vitamina D y en ácidos grasos esenciales omega-3 y omega-6.

Selenio

Hay evidencia de que el selenio combate el daño celular y ayuda a bajar el riesgo de cáncer de próstata. Está presente en el brécol, el marisco, la carne, los cereales integrales, los espárragos o la cebolla.

También existen suplementos de este mineral. Mejor si van combinados con vitamina E y zinc.

Dieta mediterránea

Existe una incidencia menor de cáncer entre los varones mediterráneos. Se cree que puede estar debido a la dieta mediterránea, supuestamente rica en fruta y verdura, ajo, aceite de oliva, pescado y tomates.

El tomate tiene un pigmento rojo brillante (el licopeno) que es un potente carotenoide antioxidante, que ayuda a reparar células dañadas.

Conforme a un estudio estadounidense llevado a cabo sobre 47.000 varones, a lo largo de seis años, los que seguían una dieta que incluía 10 porciones semanales de alimentos elaborados a base de tomate tenían una probabilidad 45% menor de desarrollar cáncer de próstata.

Ya sabes: ¡viva el tomate!

Publicidad

Artículo Relacionado
Los 12 problemas urológicos más comunes

Son relativamente comunes los problemas, de diversa índole, en el 'equipamiento personal' del hombre.

8. ¿La obesidad afecta al cáncer de próstata?

Hay una clara asociación entre la obesidad y el cáncer de próstata. Esos kilos de más en la cintura parecen doblar el riesgo.

A estas alturas seguro que no necesitamos contarte cómo quitarte esos kilos de más, pero bueno... Come menos grasas y que no sean saturadas. Las grasas saturadas están en las carnes (sobre todo las menos magras), algunas margarinas, patatas fritas de bolsa, snacks y muchas comidas procesadas.

También es recomendable beber moderadamente y reducir la sal. Evita en lo posible las carnes curadas, como ahumados, o las procesadas, pues pueden contener ingredientes carcinógenos.

9. ¿Una buena hidratación influye?

Tanto los chinos como los japoneses tienen muy bajos niveles de cáncer de próstata, y se achaca en parte al té verde. La razón: es rico en polifenoles, que tienen propiedades antioxidantes.

El alcohol y la mayoría de los refrescos son ricos en azúcares, que influyen en el peso. Trata de sustituirlos por seis – ocho vasos diarios de agua, lo que favorecerá a la función renal y te mantendrá bien hidratado.

10. ¿Y mantenerse activo influye en la salud prostática?

Sí, como no podía ser menos. El ejercicio ayuda a mantener los niveles de hormonas, previene la obesidad y favorece el sistema inmunitario. Y ten en cuenta que nunca es tarde. Muchas investigaciones muestran que es beneficioso incluso para hombres diagnosticados de cáncer de próstata y sometidos a tratamiento.

En un estudio llevado a cabo en 900 pacientes, científicos del Massachusetts General Hospital hallaron que una dieta sana y un buen control del peso aumentaban la esperanza de vida de los pacientes de cáncer. En concreto, comparando a quienes tenían sobrepeso con los que estaban más delgados, los primeros doblaban el riesgo de muerte de los segundos.

.

¿Le ha parecido interesante?

1 votos, media: 5 sobre 5

Comparta en Redes Sociales