Volar en avión y desprendimiento de retina

Pregunta

Una persona que ha sido operada hace más de año y medio de desprendimiento de retina, ¿podría realizar un viaje en avión?

Respuesta

Gracias por depositar su confianza en nuestro servicio de información en salud de NetDoctor. La consulta que nos hace es muy interesante porque son cada vez más las personas que han tenido que ser sometidas a una intervención por desprendimiento de retina, y ciertamente el avión supone una manera muy común de viajar hoy en día.

El desprendimiento de retina en un trastorno agudo que se produce cuando el estrato más interno de la retina se despega parcialmente de la bóveda endoftálmica. Esto puede suceder por causa traumática (un golpe violento en el ojo) pero también por causas desconocidas, aunque bien sabido es que la ancianidad, algunos trastornos hereditarios, la diabetes o la miopía grave se relacionan con más frecuencia con el desprendimiento de retina, sin conocerse del todo bien los mecanismos íntimos implicados en dicha asociación.

Cuando se despega la retina, deja de cumplir con su función de captación nítida de la imagen en el área afectada, de manera que la persona ve de repente cómo una parte del campo visual se pierde y se torna neblinosa. La evolución del desprendimiento suele caminar hacia un despegamiento progresivamente más extenso del área retiniana afectada, por lo que resulta imprescindible el tratamiento urgente de esta dolencia con objeto de impedir cuanto antes el avance, e intentar recuperar incluso algo de la visión de la zona provisionalmente comprometida.

El tratamiento es quirúrgico y consiste en inyectar en el interior del ojo sustancias a presión que empujen la capa de retina despegada hacia el fondo de la esfera, favoreciendo así de nuevo la coaptación. Para ellos se utilizan clásicamente gases especiales o sustancias que comprimen, como la silicona.

A los pacientes operados de desprendimiento de retina se les suele aconsejar no viajar en avión durante un tiempo, sobre todo a los que han sido intervenidos con el método de gases, porque los cambios de presión atmosférica pueden resultar peligrosos, y en un avión, aunque existe una cierta garantía de que la presión atmosférica se mantenga más o menos constante, es cierto que pueden existir variaciones importantes en la presión de la cabina y más aún si existen defectos no previstos de presurización. Por ello, existe esa precaución de mantenerse alejados de los aviones un tiempo para este tipo de pacientes, que algunos oftalmólogos aconsejan mantener para siempre y otros no, dependiendo de cada caso.

Por ello, aunque muy probablemente tras haber transcurrido un año y medio desde la operación, no sea probablemente peligroso volar en avión, aun habiendo sido intervenida con el método gaseoso, mi recomendación es que no tome tal decisión sin consultarlo con el oftalmólogo que la intervino, o con cualquier otro que conozca bien su caso.

Cordialmente,
Dr. Alfonso J. Santiago Marí.


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