Vesícula: extirparla

Pregunta

Me extirparon la vesícula hace aproximadamente mes y medio. Desde entonces y sin incrementar lo que como (es más, cuido el tema de grasas y demás) he aumentado como 3 kilos de peso. Nunca he tenido problemas de peso, al contrario, siempre he estado bastante delgada. ¿Tiene que ver con la intervención? La anatomía patológica de las piedras indicaban colesterolemia.

Respuesta

La extirpación de la vesícula (colecistectomía) es una intervención generalmente necesaria cuando este órgano enferma.

Al tratarse de un órgano con una función no vital no existe problema alguno para extraerlo y poder seguir teniendo una función digestiva normal, si bien es cierto que algunos pacientes colecistectomizados se quejan de no poder disfrutar exactamente de la misma alimentación que antes de padecer de piedras en la vesícula.

La vesícula biliar es un reservorio de bilis que se aloja bajo el hígado y que drena su contenido al colédoco, que es el conducto por el que el hígado segrega bilis a esa primera porción del intestino delgado que es el duodeno.

Supuestamente la única función de la vesícula consiste en servir de pequeño almacén para poder derramar hacia el duodeno una cantidad adicional apreciable de bilis en caso de sobrecarga de grasas en la comida ingerida, porque la bilis es necesaria para la emulsión de las grasas en el duodeno como paso previo a su absorción.

La bilis es rica en colesterol y es por ello por lo que habitualmente las piedras que se forman en ella están compuestas, aparte de por pigmentos biliares, por colesterol. En muchas personas, con el tiempo, se forman piedras en la vesícula (colelitiasis), lo que puede originar en un porcentaje de ellos cuadros de cólico biliar (con los síntomas típicos de dolor en la zona del hígado e irradiado a la espalda y náuseas y vómitos) que suelen conducir en muchos casos a la necesidad de hacer una colescistectomía.

Como no se ha demostrado que la vesícula tenga un papel en el control de la saciedad o una influencia en el metabolismo, no hay fundamento para creer que tras una colecistectomía pueda haber una variación del organismo que conduzca a una mayor tendencia a ganar peso.

Sin embargo, en su caso, es posible que antes de ser operada no pudiera seguir una alimentación completa (por estar padeciendo cólicos biliares por ejemplo) lo que le puede haber hecho comer peor y obligado a suprimir ciertas grasas de la dieta (las grasas desencadenan cólicos en muchos pacientes con piedras en la vesícula).

Por ello, la extirpación de este órgano puede que le haya proporcionado una tranquilidad y una vuelta a la normalidad que le haya hecho comer mejor y de modo más libre, lo que puede haber provocado esa ganancia adicional de peso.

Teóricamente, tras la colecistectomía, habiendo desaparecido los cólicos, es posible comer de todo en general sin especiales problemas, aunque lo cierto es que se recomienda, al menos el primer año post-colecistectomía, evitar ciertas grasas (sopa de cocido o yema cocida de huevo por ejemplo) porque en algunos pacientes, al no contar con esa reserva especial de bilis que les proporcionaba la vesícula biliar, pueden experimentar con facilidad digestiones pesadas, malestar abdominal e incluso diarrea.

Cordialmente,
Dr. Alfonso J. Santiago Marí.


¿Le ha parecido interesante?

1 votos, media: 5 sobre 5

Comparta en Redes Sociales