Vacuna frente al VPH

Pregunta

He leído acerca de la vacuna contra el VPH. ¿Me debo vacunar a mi edad [26]? ¿Una vez administrada hay algún inconveniente para intentar un embarazo? Las nuevas técnicas de detección de enfermedades ginecológicas más eficaces que la citología ¿qué pruebas son? ¿Se realizan o no en los hospitales?

Respuesta

Actualmente existen pruebas científicas que nos permiten afirmar que el cáncer del cuello uterino es el resultado final de una infección persistente y no resuelta por ciertos tipos de virus del papiloma humano (VPH).

Se han catalogado más de 120 diferentes tipos de este virus, de los cuales aproximadamente 40 pueden infectar el tracto urogenital y otras áreas mucosas del organismo.

Se han identificado 15 tipos virales calificados como de alto riesgo oncogénico, es decir, alto riesgo de producir un cáncer de cuello uterino. Son los tipos: 16, 18, 31, 33, 35, 39, 45, 51, 52, 56, 58, 59, 68, 73 y 82). De todos ellos, los más comunes son el 16 y el 18, detectables en el 70% de todos los cánceres del cuello uterino.

Existen otros tipos de virus VPH calificados como de bajo riesgo, pero que pueden causar unas lesiones cutáneas que llamamos condilomas o verrugas genitales. De entre ellos, los tipos virales 6 y 11 son responsables del 90% de todas las verrugas anogenitales.

La infección del cuello de la matriz por algún tipo de VPH es relativamente común en las mujeres sexualmente activas. Hasta un 80% de ellas pueden verse infectadas a lo largo de su vida sexual. La mayoría de estas infecciones, sin embargo, son subclínicas (no se manifiestan) y transitorias, y en el 70%-90% de las mujeres infectadas se produce un aclaramiento total del virus o resolución espontánea en los 12-30 meses siguientes a la infección.

Únicamente los casos con persistencia del VPH pueden iniciar una transformación en el epitelio cervical que, con el transcurso de los años, puede desembocar en un carcinoma invasivo de cérvix.

En la actualidad disponemos de 2 vacunas frente al VPH. Estas vacunas se fabrican mediante ingeniería genética y son estructuralmente idénticas a los virus nativos, pero carecen de capacidad infectiva.

Los nombres comerciales de las vacunas son Cervarix y Gardasil:
Cervarix es una vacuna bivalente frente a los tipos 16 y 18 del VPH. Se administra en tres dosis intramusculares a los 0, 1 y 6 meses.
Gardasil es una vacuna tetravalente frente a los tipos 6, 11, 16 y 18 del VPH. Se administra también en tres dosis intramusculares a los 0, 2 y 6 meses.

Ambas vacunas han demostrado su eficacia y seguridad frente a la infección de estos virus. Carecen de efectos secundarios importantes, salvo reacciones locales leves en el lugar de la inyección.

Para que las vacunas sean eficaces deben ser administradas antes de la exposición al virus; por consiguiente, lo ideal es su administración antes del inicio de las relaciones sexuales. Esto significa que los programas vacunales deberán iniciarse alrededor de los 12 años de edad. Pensamos que, cuando estén disponibles en nuestro país, las autoridades sanitarias las incluirán en el calendario de vacunación oficial.

Ello no significa que la vacuna no sea eficaz a otras edades. La mayoría de los estudios han demostrado que las vacunas son eficaces entre los 9 y 26 años. También hay estudios más recientes que demuestran su eficacia hasta los 55 años.

Un aspecto importante que me gustaría resaltar es que la vacunación sólo previene el 70% de los cánceres del cuello del útero, por lo que el cribado con la prueba de Papanicolau debe mantenerse, aunque probablemente de forma más espaciada (cada 3-5 años) e iniciándose a edad más tardía.

La comercialización de la vacuna se realizará en Europa a lo largo de este año 2007 (las noticias de que disponemos en el momento de redactar este artículo la situarían en torno al verano de 2007) y el coste de las 3 dosis se calcula alrededor de los 300-500 dólares (entre 250 y 350 euros).

Respecto al uso de la vacuna durante el embarazo, se recomienda no utilizarla durante el embarazo y la lactancia, ya que carecemos de estudios acerca de su seguridad durante el embarazo. Se recomienda, de igual forma, esperar entre 1 y 3 meses a quedarse embarazada tras recibir la vacuna.

En relación con la pregunta de si hay nuevas técnicas para la detección de enfermedades ginecológicas, te comentaré que además de la citología para la detección de las lesiones precancerosas, se están utilizando en la actualidad las pruebas de ADN_VPH de alto riesgo oncogénico. Básicamente, estas pruebas determinan si la mujer ha entrado en contacto con los tipos del VPH de alto riesgo de producir cáncer que antes comentábamos. Estas técnicas están ya disponibles en la mayoría de los hospitales, tanto públicos como privados.

Cordialmente,
Dra. Ana Palacios Marqués.


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