Tuberculosis

Pregunta

A los 19 años tuve tuberculosis. Me encontraron una pseudomona aeuruginosa. Tomé ciprofloxacino durante15 días y después del tratamiento empecé de nuevo a tener flema y dolor en la espalda, como una quemazón o ardor. También me ha aparecido un dolor en los costados. Ahora estoy a empezando a sudar cuando hace frío. Es raro, ¿no?

Respuesta

Debemos indicar que la tuberculosis es la enfermedad infecciosa más importante en todo el mundo, no sólo actualmente, sino desde la antigüedad. Se calcula que hasta una tercera parte de la población mundial se encuentra infectada.

Las manifestaciones clínicas pueden tardar hasta décadas en aparecer, por lo que muchos de los pacientes no se dan cuenta de la enfermedad, siendo otro problema posterior las posibles resistencias a los tratamientos actuales.

En su caso y con todo lo descrito, es realmente urgente que se ponga de nuevo en manos de un médico, instándola a acudir a un centro hospitalario para control, primero, del dolor y, seguidamente, valorar si tiene algún tipo de reactivación o infección añadida.

Como usted misma indica, sus pulmones quedaron afectados, seguramente por la formación de lesiones cavernosas que persisten en el tiempo y que en algunos casos, pueden llegar a requerir su resección quirúrgica.

Con todo lo dicho, es probable que el tratamiento tomado no haya sido efectivo o, si lo ha sido, se haya producido un nuevo brote infeccioso que le produce además el dolor descrito con irradiaciones a la espalda, junto con los síntomas asociados.

El sudor, con el frío actual, es fácil que sea síntoma del proceso febril originado por la infección en sus lesiones pulmonares.

Permítame que le añada información sobre su índice de masa corporal, según los datos que nos proporciona de su talla y su peso, que indica una obesidad mórbida, 35. Con este índice, en el que se divide el peso por su talla (en metros) al cuadrado, los profesionales nos hacemos una idea del riesgo de obesidad de las personas. El límite máximo considerado como normal es 25.

Este sobrepeso es ciertamente desaconsejable, pues si sus pulmones se encuentran dañados, su organismo no llega a oxigenarse correctamente, por no hablar de otros factores de elevado riesgo, como diabetes, hipertensión arterial, ictus o infarto de miocardio.

Cordialmente,
Dr. Sergio García Vicente.


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