Tratamientos estéticos de las cicatrices

Pregunta

Me gustaría que me informara de los métodos existentes para mejorar cicatrices y aspecto de un injerto realizado para la extirpación de un nevus piloso facial, tanto en España como en el extranjero.

Respuesta

Puedo indicarle que en ocasiones, tras la extirpación de un nevus piloso facial y realización de un injerto cutáneo, puede producirse un proceso de cicatrización anormal que llega a desembocar en un queloide o cicatriz hipertrófica, por el exceso de formación del tejido cutáneo que crece para reparar la cicatriz o herida original ocasionada por ejemplo, tras acné, otra infección cutánea, un traumatismo o tras una intervención quirúrgica.

Estos dos procesos, queloide y cicatriz hipertrófica, se diferencian en su tamaño, pues el primero de ellos, se expande más allá de la cicatriz original. Este tipo de cicatrices anormales son de carácter benigno, o sea, no malignizan, pero sí pueden llegar a ser dolorosas y la mayoría de las veces resultan antiestéticas, sobre todo en zonas descubiertas como la cara.

Las personas de piel oscura son más propensas a desarrollarlos. E incluso parece que hay cierta tendencia hereditaria en la formación de queloides. Los tratamientos que se han ensayado son diversos y se aplican básicamente de igual manera en España y en el extranjero, generalmente por dermatólogos y en ocasiones, cirujanos plásticos.

El tratamiento aplicado depende del tiempo que lleve formada la cicatriz, de su tamaño e incluso de la experiencia del equipo médico, pero hay que indicar que generalmente son cicatrices muy rebeldes al tratamiento.

Si es reciente, pueden administrarse corticoides en su localización, que llegan a lograr una reducción de su tamaño, pero no su desaparición completa. También se ha aplicado nitrógeno líquido (crioterapia), uso de apósitos compresivos en la zona de la lesión (presoterapia), laserterapia, retinol, etc.

Si ya es un queloide antiguo, puede realizarse cirugía e incluso una pequeña radiación de la cicatriz. Hay también remedios naturales como el aceite de rosa, que tiene una elevada cantidad al parecer, de vitamina A, pero cuya base es la misma que los retinoides.

Generalmente se utiliza una combinación de los tratamientos nombrados, pero con una elevada proporción de recurrencia, es decir, de reaparición de la lesión.

Numerosos médicos no realizan cirugía de entrada pues en muchas ocasiones vuelve a formarse un queloide aún más grande.

La presoterapia es muy efectiva y aconsejable, pero tiene sus inconvenientes, como son el mantener este tratamiento durante 6 meses como mínimo, y debe ser continuo, todo el día e incluso por la noche.

También se utiliza la lámina de silicona, que igualmente debe mantenerse su aplicación durante un mínimo de 6 meses, consiguiendo en numerosos casos, una mejora notable del aspecto de la cicatriz.

Por último, se está ensayando el uso de la inyección de interferón en la cicatriz, con poca experiencia aún pero parece tener un efecto superior al de los corticoides y cirugía.

Debo indicarle que hay que valorar estás técnicas con el médico de confianza, valorando sus pros y sus contras. De todas formas, las personas que hayan padecido una cicatrización de este tipo, deben indicar, en posibles intervenciones quirúrgicas futuras, su propensión al desarrollo de cicatrices queloideas, para que se tomen medidas que en lo posible intenten evitar su formación.

Cordialmente,
Dr. Sergio García Vicente.


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