Transaminasas altas

Pregunta

Mi marido (33), sano, fuma poco y toma alcohol solo en ocasiones. Sus análisis dan las transaminasas altas, hasta de 200 (10 veces mas de lo normal). El médico dice que debe ser genético, que se cuide y que controle que no se produzca una subida repentina. También le ha dado cita para una ecografía de hígado. Hace poco le han salido en los laterales de lo blanco de los ojos como una capilla de grasa amarillenta. ¿Se pueden bajar las transaminasas con algún medicamento? ¿Hay relación entre el nivel de las mismas y cáncer?

Respuesta


Las transaminasas son indicadores de lesión de las células hepáticas. Son dos, la aminotransferasa de aspartato (AST o GOT) y la aminotransferasa de alanina (ALT o GPT). La GOT se encuentra fundamentalmente en el hígado -aunque también en músculo cardiaco, músculo esquelético, riñones, cerebro, páncreas, pulmones, leucocitos y eritrocitos, en orden decreciente de concentración- mientras que la GPT se localiza principalmente en el hígado.

Las transaminasas están presentes en la sangre en bajas concentraciones. Son liberadas a la sangre en mayores cantidades cuando se lesiona la membrana de las células hepáticas, provocando un aumento de su permeabilidad.

Cualquier tipo de lesión celular hepática puede producir elevaciones ligeras de las transaminasas. Valores como el que describe (hasta 300 UI/L) son inespecíficos y pueden aparecer en cualquier trastorno hepático. La evaluación de una elevación leve aislada de las transaminasas mantenida en el tiempo, como parece ser su caso, requiere en primer lugar la realización de una historia clínica y exploración física detallada que oriente, si es preciso, y siempre guiada por su médico, la realización de otras pruebas diagnósticas.

Se debe tener en cuenta en primer lugar, su posible asociación con medicamentos, terapias de herbolario, abuso de alcohol y otras drogas. Debe realizarse un análisis serológico para hepatitis B y C y evaluar la posibilidad de hígado graso o de una emocromatosis hereditaria (en la que existe acumulación excesiva de hierro en el organismo).

En caso negativo deberían investigarse causas no hepáticas de la elevación, como alteraciones del músculo esquelético o trastornos tiroideos fundamentalmente. Finalmente se trataría de investigar causas raras de afectación hepática, como trastornos autoinmunes o la enfermedad de Wilson (enfermedad genética con alteración de eliminación del cobre del organismo).

En algunos casos puede ser necesaria, además de estudios analíticos y de imagen, la realización de una biopsia hepática.

Cordialmente,
Dr. Juan José Sicilia Urbán.


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