Tocamientos en la infancia

Pregunta

Tengo un hijo de 4 años y lo he encontrado en 2 ocasiones actuando diferente, en una ocasión lo encontré con su primo de 6 años dándose besos en la boca y tocándose su pene y en otra ocasión con su prima de 3 años, él encima de ella como si estuvieran teniendo sexo. Tiene una conducta bien agresiva y por todo se molesta y grita. Me preocupa mucho y me gustaría saber las posibles causas de su conducta y qué acciones debo tomar. No sé si ve esta conducta en otras personas ya que él se queda un fin de semana con su padre. Por favor contéstenme.

Respuesta

Sobre lo que nos plantea sobre el comportamiento de su hijo le podemos comentar y aconsejar lo siguiente.

Debe saber que las conductas de tocamientos, propios y con otros niños, son normales y habituales en los niños de la edad de su hijo, y no significa que tengan una connotación de carácter sexual como se la asignamos los adultos.

Cuando dichas conductas se realizan con una frecuencia muy elevada, implicando agresividad o en lugares públicos, corresponde a sus padres realizar una correcta educación para hacerle consciente de que tales comportamientos no pueden tener lugar así.

Dependiendo de la edad del niño puede ser suficiente con hablar con él y recriminarle, sin exasperación. Si la conducta se repite, puede utilizar algunas técnicas más expeditivas, como retirarle refuerzos o cosas que le gusten, haciéndolo coincidir con la actitud en cuestión, y reforzando con elogios y cosas que le gusten si deja de hacerlo o si realiza otra actividad menos recriminable.

Con respecto a si puede estar imitando conductas que él observa, le podemos comentar que por supuesto esa puede ser la causa, aunque no necesariamente, y que también puede deberse a un proceso natural.

El primer consejo que le podemos dar al respecto es que dialogue con el padre del niño, y analicen conjuntamente la conducta de su hijo, sus preocupaciones, y cómo van a encauzar su educación. Y a partir de ese momento actúen en la misma dirección en el tiempo que el niño esté con cada uno, evitando que vea conductas inapropiadas de adultos, o impidiendo entre ambos que él las realice, cuando lo hace de forma desproporcionada o en lugares públicos.

La responsabilidad de educar al niño es de ambos padres, y que el niño esté en diferentes ocasiones con cada uno requiere un esfuerzo de ambos para al menos coordinar cómo van actuar en la educación de su hijo.

El último consejo que le transmitimos es que si la conducta del niño no se controla con sus esfuerzos, pueden solicitar ayuda de un psicólogo infantil.

Cordialmente,
Dr. José I. Baile Ayensa.


¿Le ha parecido interesante?

4 votos, media: 4 sobre 5

Comparta en Redes Sociales