Tifus al año y medio de edad

Pregunta

Mi hijo tiene 1 año y 10 meses, tuvo fiebre alta inclusive +40º. Su pediatra lo internó 3 días por presentar Salmonella typhi 1/80, al día siguiente presentó 1/140, y se trató con antibiótico via venosa. 2 días después del alta, el examen de antigenos febriles arrojó 1/320 en Salmonella O y Salmonella H, pero en el hemocultivo y coprocultivo le sale negativo. ¿Puede el examen de sangre arrojar resultados errados? Mi hijo no presentó diarrea, vómitos o dolor abdominal, solo la fiebre alta. Ya lleva 10 días con el tratamiento de ciprofloxacino. ¿Es posible que la salmonela solo se manifieste con fiebre? ¿Por qué en el análisis de sangre sale positivo y los cultivos salen negativos? ¿Requerirá hacerle otros exámenes más específicos?

Respuesta

La fiebre tifoidea se presenta característicamente como un proceso febril en un período variable de 5 a 21 días tras la ingestión del microoorganismo casual con agua o comida contaminada.

El período de incubación y el inóculo necesario para causar la enfermedad varía dependiendo de factores del huésped, como la edad, la acidez gástrica y el estado inmunológico o de defensas del paciente.

Habitualmente se presenta de forma inespecífca con dolor abdominal, fiebre, escalofríos y síntomas constitucionales (pérdida de peso, falta de apetito, cansancio). Por ello, hay que establecer un diagnóstico diferencial con otros procesos que cursan con síntomas similares.

En pacientes no tratados se han descrito unas fases o etapas características: la primera semana cursa con fiebre creciente y bacteriemia o paso de las bacterias a la sangre; la segunda semana cursa con dolor abdominal y erupción cutánea en el tronco y el abdomen con manchas de color salmón; en la tercera semana aparece aumento del tamaño del hígado y el bazo (hepatosplenomegalia), sangrado y perforación intestinal e incluso bacteriemia secundaria y peritonitis.

El diagnóstico de la fiebre tifoidea se basa en el aislamiento del germen causal en el contexto de un cuadro clínico compatible con esta enfermedad. Los cultivos de la sangre (hemocultivos) son positivos en el 40 a 80 % de los casos. Estos cultivos pueden necesitar varios días de incubación. Puede ser útil realizar cultivos de las heces, la orina, las lesiones cutáneas y el contenido duodenal obtenido mediante una cápsula que se ingiere. El cultivo de las heces es una prueba sencilla y rápida que resulta positivo hasta en el 30-40 % de los pacientes pero, a menudo, es negativo en el momento en el que el paciente aquejado de varios síntomas solicita ayuda médica.

Cuando los cultivos mencionados resultan negativos, otra importante fuente de material diagnóstico de cultivo, y el más sensible, es la médula ósea (es decir, el tuétano o material existente dentro de los huesos). Aunque es más invasiva que los otras pruebas comentadas, es la más útil para obtener un diagnóstico certero de fiebre tifoidea, especialmente en casos complicados o cuando se ha iniciado ya el tratamiento antibiótico y todavía persisten dudas diagnósticas, como podría ser el caso de su hijo.

Las pruebas serológicas (análisis de sangre) sencillas (determinación de los anticuerpos frente a Salmonella en la sangre), como las que nos envía, tienen una utilidad clínica limitada en pacientes con enfermedad aguda, como este niño, debido a que los resultados positivos pueden expresar una infección previa, especialmente en áreas endémicas de la enfermedad.

En conclusión, si los resultados analíticos de sangre resultan positivos (pueden expresar infección pasada) y los hemocultivos y coprocultivos negativos y persisten las dudas diagnósticas, una posibilidad, como sugería anteriormente, es la biopsia y cultivo de la médula ósea. Deberán ser sus médicos los que determinen las pruebas necesarias para el diagnóstico y el tratamiento más adecuado.

Cordialmente,
Dr. Salvador Pertusa Martínez.


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