Síndrome de intestino irritable

Pregunta

Llevo sufriendo del síndrome de intestino irritable desde los últimos tres o cuatro años. Me lo diagnosticaron con un análisis de heces al no ver nada malo en él. Lo cierto es que mis síntomas eran peores cuando trabajaba en mi antiguo empleo, sin embargo hace poco he empezado a notar más veces episodios de retortijones y diarrea, por no mencionar los ventoseos, varias veces por semana. Nunca he tomado (ni estoy ahora tomando) ningún tratamiento. Me han ofrecido hacerme una prueba de intolerancia a los alimentos que me cuesta 50.000 pesetas y que me aseguran que puede ayudarme con la sinusitis (de la que sufro ocasionalmente) y la psoriasis, que tengo en la cabeza. No quiero gastarme el dinero innecesariamente, especialmente cuando de todas maneras ni como carne ni pescado. ¿Merece la pena que me haga este test? ¿Puedo conseguirlo (o algo parecido) en la Seguridad Social? ¿Puede la intolerancia a la comida ser la causa de mi síndrome (y la sinusitis y la psoriasis) cuando procuro encima no tener estrés?

Respuesta

El síndrome de intestino irritable es una entidad clínica que se diagnostica por exclusión, es decir, cuando se han descartado otras causas más serias que puedan producir los problemas abdominales de los que usted habla. Lo cierto es que es un diagnóstico frecuente en personas jóvenes y con tendencia a una mayor vulnerabilidad emocional o estrés.

Las circunstancias de estrés en estos enfermos favorecen los episodios de dolor cólico abdominal (habitualmente en forma de retortijones) así como la irregularidad en el hábito intestinal, por lo que es común que presenten temporadas de estreñimiento alternando con otras en las que predominen las deposiciones diarreicas.

Existe sin embargo otra enfermedad que se suele diagnosticar en los niños pero que puede darse en personas jóvenes, llamada intolerancia parcial a la lactosa.

Esta enfermedad puede condicionar un cuadro similar al descrito por usted pero sólo se presenta en clara relación con el consumo de alimentos que contengan lactosa (lácteos y derivados).
Deduzco que el test del que me habla y que le han propuesto es el que sirve para diagnosticar este problema.

Aunque es un test que se realiza también en la Seguridad Social no es un test que se haga de rutina antes de diagnosticar a una persona de intestino irritable. Sin embargo en su caso si usted ha observado que sus síntomas guardan clara relación con los lácteos puede ser interesante someterse a él, con el fin de descartar de modo definitivo la intolerancia a la lactosa, sobre todo teniendo en cuenta que presenta problemas asociados como el de la sinusitis o la psoriasis.

Estas enfermedades son procesos de trasfondo autoinmune (por error del sistema inmunológico que emprende una acción en contra de un tejido del propio organismo) y no es extraño que se asocien en pacientes con intolerancia parcial a la lactosa.

Cordialmente,
Dr. Alfonso Santiago Marí.


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