Síndrome ciático

Pregunta

Hace un año y medio me desperté con un dolor de la cintura hacia la pierna izquierda muy intenso. Estuve un mes cojeando, con molestias. Casi no presento reflejos en el tendón de Aquiles. Hace como seis meses volví a presentar el mismo síntoma, me apliqué una inyección de doloneurobion pero no sentí ninguna mejora, es decir que en las dos ocasiones he dejado que el dolor y la molestia pasen por si solos con el tiempo. ¿Debo hacerme una resonancia magnética? Me da miedo que me quieran operar.

Respuesta

Lo que usted padece es claramente un síndrome ciático. Este síndrome se produce cuando el nervio Ciático, el más grueso de nuestro organismo, se inflama por alguna razón.

Este nervio, que discurre bajo los glúteos y desciende por la parte posterior de la pierna, va dividiéndose en ramas más pequeñas con objeto de poder transmitir las señales nerviosas que obligarán a los músculos de la pierna a contraerse. Tales ramitas nerviosas también son esenciales para trasmitir las sensaciones dolorosa, tactil, térmica y vibratoria de la piel y resto de estructuras de dicho miembro.

Por tanto no es de extrañar que, cuando este nervio sufre un daño por muy diferentes causas, puedan surgir trastornos neurológicos tales como la parálisis muscular, la falta de reflejos musculares, los calambres musculares o la pérdida de sensibilidad en áreas más o menos extensas de la pierna.

Usted cuenta que tuvo un dolor intenso de tipo ciático y a que a ello le sucedió una convalecencia prolongada en la que persistió como secuela la pérdida del reflejo del tendón de Aquiles, así como algo de pérdida de sensibilidad. Esa es la sucesión habitual, por ejemplo, de una hernia discal, una de las posibles y más frecuentes causas del síndrome ciático, aunque existen otras como la neuritis, los traumatismos vertebrales, algunas infecciones, tumores óseos, etc.; pero son menos frecuentes, y menos aún durante la juventud, como es su caso.

En la hernia de disco se produce un desplazamiento indebido del mismo, que está ahí para servir como almohadilla entre las vértebras. El disco, en su desplazamiento, puede golpear o comprimir alguno de los nervios que nacen de la columna para ir a formar el nervio ciático, provocando así la inflamación o lesión del mismo.

El resultado de dicha lesión puede ir desde la aparición de dolor o simples hormigueos, hasta el establecimiento de una parálisis total y ausencia completa de sensibilidad de la pierna, lo cual no es nada habitual, afortunadamente. La resonancia magnética es actualmente el medio ideal para intentar encontrar la causa concreta que pueda estar produciendo la inflamación de la rama ciática, por lo que es lógico que se la hayan recomendado.

No debe temer al resultado de la misma, puesto que va ayudarle decisivamente a averiguar cuál es la razón de su trastorno. Respecto al tratamiento del síndrome ciático, y en concreto de la hernia discal, debo aclararle que la actitud ha de ser en principio conservadora, con reposo breve (no más de 3 días) en cama dura, relajantes musculares y analgésicos potentes; asímismo, deberá pasearse lo antes posible, siempre con prudencia.

La mayoría de los síndromes ciáticos se recuperan sin problemas si se aplica esta vía de tratamiento de modo adecuado. De hecho, la mayor parte de las hernias discales, en concreto, no requieren cirugía cuando no presentan déficits neurológicos asociados. Asimismo responden progresivamente bien a este tratamiento conservador, lo cual se suele dar por fortuna en la mayoría de los casos.

Sin embargo su caso, desafortunadamente, no es éste. Usted ha estado varios meses con un déficit motor grave en su pierna (cojera) y conserva la secuela de la pérdida de sensibilidad y del reflejo aquíleo, por lo que parece evidente que se produjo un daño nervioso permanente.

Esto, unido a la circunstancia de su reciente nuevo episodio de síndrome ciático hace bastante probable que le aconsejen someterse a una intervención quirúrgica. En caso de encontrarse una causa clara del problema, susceptible de ser abordada quirúrgicamente como lo es la hernia de disco, la intervención permitiría rescatar el nervio.

Me gustaría poder decirle que no va a necesitar ninguna operación, pero lo cierto es que todo apunta a que pueda ser necesario. Por ello, me gustaría tranquilizarle diciéndole que no se trata de una operación excesivamente compleja o prolongada, y que su tasa de éxito es considerablemente alta.

Cordialmente,
Dr. Alfonso Santiago Marí.


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