Ronquidos y apnea del sueño

Pregunta

He ido a consulta de estudio del sueño por roncopatía, tenía 8 de apnea. Me dicen opciones para mejorarla y me remiten a consulta de otorrino. Tengo el tabique desviado. Me proponen uvulopalatoplastia después de la observación de la úvula y boca. Yo decido operar primero el tabique desviado, por ser menos agresivo. Después de la operación, respiro bastante bien por los 2 orificios, pero me sube la apnea a 12 y me dicen al cabo de 3 ó 4 meses que tengo una pequeña perforación del tabique. Noto que duermo peor (me aparecen ojeras y bolsas alrededor del ojo como rasgo crónico) y después de la operación me despierto al menos una o dos veces a las 2 ó 3 horas de acostarme, antes dormia siempre seguido y no me acordaba de haberme despertado por la noche. Al año y medio me decido a realizar una uvulopalatoplastia (de esto hace 3 meses) estoy pendiente de estudio del sueño, pero ahora me despierto como mucho una sóla vez (que yo recuerde) y, a veces, con el corazon agitado (quizá de la postura, ahora me muevo más en la cama), pero duermo en general mejor que con la anterior operación. ¿Me pueden comentar algo?

Respuesta

Estimado amigo, muchas gracias por la confianza depositada en NetDoctor. Primero de todo me gustaría decirle que los ronquidos se producen como consecuencia de la vibración del paladar blando (el cielo de la boca) durante el sueño. Esto puede ser debido a muchas y diferentes causas, de las que las más frecuentes son la obstrucción de la faringe o la boca por la existencia de campanilla grande (úvula) o por la obesidad, el alcohol, el tabaquismo, la toma de algunos medicamentos, la postura que se adopta para dormir (boca arriba) o alteraciones en los huesos maxilares. La apnea del sueño, esto es, las paradas respiratorias que se producen a intervalos de entre 10 y 30 segundos mientras se duerme, agrava el problema porque supone una sobrecarga para el sistema cardiovascular (por ejemplo, aumento de la presión arterial).

La primera línea de tratamiento debe ser una modificación de los hábitos, como la reducción de peso, evitar el consumo de productos irritantes o sustancias depresoras del sistema nervioso (tabaco, alcohol, algunos psicofármacos) y el tratamiento postural. Si pese a ello persiste el problema, la cirugía puede ayudar, aunque a veces requiere varias intervenciones. En este caso, es el especialista de otorrinolaringología el que le puede recomendar la eliminación parcial o total del tejido que provoca la obstrucción. Pero en algunos casos no se obtiene beneficio con esta medida por la naturaleza compleja del problema. En este caso es cuando se tiene que recurrir a las otras opciones. Hay varias alternativas técnicas como son la uvulopalatofaringoplastia (es la técnica más popular y consiste en la resección de las amígdalas, de la campanilla y la fijación de los músculos faríngeos) y la uvuloplastia mediante láser (se extirpa del tejido del paladar y de la campanilla, y se crea una nueva) o técnicas de corrección de problemas nasales (como la correción del tabique) y cirugía de los maxilares. Estas intervenciones pueden realizarse con anestesia local (como la uvuloplastia, con láser) o requerir anestesia general (caso de la uvulopalatofaringoplastia). Pero debe ser su especialista, en función de sus características personales, el que le aconseje la mejor técnica.

Cordialmente,
Dr. Julio Mayol Martínez.


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