Relación sexual anal

Pregunta

Hace casi 4 años tuve mi primera relación sexual anal, a causa de esto me salió una ampolla al borde del ano y a veces sangra, leí que la dieta adecuada podría al menos evitarla en algo pero aun no pasa nada. No he asistido al medico pues en el lugar donde vivo no hay mucha seguridad de privacia. ¿Qué puedo tomar que al menos sea natural o barato?

Respuesta

Por lo que me comenta parece que para usted hay una relación clara entre el ejercicio del coito anal y la aparición por vez primera de la lesión que describe.

Esto no tiene por qué ser así aunque las relaciones anales pueden provocar lesiones más o menos serias en la región anal y perianal (erosiones o desgarros de la mucosa, traumatismos del esfínter, etc.) si no se toman las medidas adecuadas (de prevención). De todas maneras, llevadas a cabo con la debida seguridad y preparación no tienen por qué acarrear ningún problema especial ni a mujeres ni a hombres.

De cualquier modo, me describe una lesión de 4 años de evolución que define como ampolla y que sangra de vez en cuando. En esta sección no puede hacerse un diagnóstico, pero me inclino a pensar que pudiera tratarse de una variz hemorroidal, aunque existen lesiones como los papilomas o condilomas, y otras, que podríamos considerar como posible diagnósticos.

Si se tratara de una hemorroide el tratamiento más adecuado consiste en la aplicación de una pomada para tratamiento antihemorroidal en la variz dos veces al día (existen muchas en la farmacia, su farmacéutico podría aconsejarle).

Por otro lado también es recomendable evitar a toda costa el estreñimiento con una dieta rica en fibra (cereales, legumbres, verduras, frutas,...) e incluso, si es necesario, recurrir esporádicamente a la toma de laxantes. El ablandamiento de las heces determina un menor traumatismo sobre la hemorroide y evita parcialmente el riesgo de trombos o inflamaciones.

De todas formas lo más prudente es averiguar qué tipo de lesión concreta presenta usted, porque en función del diagnóstico podría requerir una orientación terapéutica distinta.

Por todo ello le aconsejo que acuda a un dermatólogo o cirujano. No sienta vergüenza, no tiene por qué relacionarse de modo evidente la aparición de su lesión con la del ejercicio de una práctica sexual concreta. Déjese asesorar por un especialista de su confianza. Cuando lo haga se dará cuenta de que el tiempo que ha tardado en hacerlo ha sido tiempo perdido.

Cordialmente,
Dr. Alfonso Santiago Marí.


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