Reflujo vesico-ureteral: técnica STING

Pregunta

Mi hija sufre reflujo vesicoureteral izquierdo, grado V. Hace un mes se la ha intervenido por el método de implante STING, a causa de sufrir infecciones urinarias constantes, a pesar de la profilaxis. También se le implantó del lado derecho, porque al momento de intervenirla se observo un meato de dicho lado. Ha pasado un mes y sigue igual, con infecciones constantes de orina (con el agravante de que son bacterias complicadas, casi siempre Pseudomona aeuroginosa). ¿Qué se aconseja, si esta operación no ha dado resultado, como parece ser?

Respuesta

La inyeción transuretral debajo de los uréteres (procedimiento STING de las siglas en inglés) se ha usado extensamente para corregir el reflujo vesicoureteral desde que fue introducida en la práctica clínica hace 25 años. Consiste en la inyección de una sustancia polimérica debajo de la mucosa de la unión ureterovesical a través de una cistoscopia. Esta inyección cambia el ángulo y la longitud del ureter intravesical, lo que soluciona el reflujo.

La tasa de éxitos de este procedimiento varía del 75 al 87%. Sin embargo, en una recopilación de los estudios publicados sobre este tema la tasa de éxitos en el reflujo grado V, como el de su hija, sólo fue del 51%.

La tasa de éxito de un segundo procedimiento de este tipo tras el fallo de la primera inyección también parece ser excelente. En un estudio se vio que en pacientes en los que había fallado un procedimiento inicial, una segunda inyección corrigió el reflujo en el 47 al 53% de casos.

Tras la corrección endoscópica de la afectación ureteral unilateral se ha descrito la aparición de reflujo en el ureter contralateral no tratado, como también parece el caso que nos presenta la niña.

La obstrucción ureteral postoperatoria es una complicación rara de la corrección endoscópica (menos del 1%).

Aunque las tasas de corrección con éxito de este procedimiento no alcanzan todavía las de la cirugía abierta, la invasión mínima de esta técnica la convierte en una alternativa atractiva para pacientes con grados menos graves de reflujo.

A la vista de lo expuesto, una posibilidad es repetir el procedimiento STING mediante una segunda inyección.

En última instancia queda la técnica de cirugía abierta, pero siempre a criterio de los urólogos que tratan a la niña y por supuesto de acuerdo con ustedes, los padres.

Cordialmente,
Dr. Salvador Pertusa Martínez.


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