Penetración y orgasmo

Pregunta

A mi edad (30) aún no he tenido una relación sexual con penetración, aunque sí disfruto del sexo oral y ocasionalmente el anal. No sé qué es lo que me retrae del coito, he pensado mucho sobre ello, miedo al dolor, posible homosexualidad... hasta he pensado en todo aquello que me ha pasado en la vida y que ha podido afectarme. ¿Cómo debo de actuar?

Respuesta

La conducta sexual humana se caracteriza por la diversidad en la forma de manifestarse y en la dificultad de establecer límites a lo que podemos considerar como normal o no. Algunos de los principios básicos que rigen dicho comportamiento son la realización de las actividades sexuales con libertad, buscando el placer y la realización personal y social, así como conseguir otros objetivos importantes para cada uno, como pueden ser la maternidad y paternidad. Por todo ello el no haber realizado una determinada práctica sexual a una edad, no es en sí mismo signo de alguna alteración psicológica, pues en muchos casos ello es compatible con la sexualidad sana.

Ahora bien, si cierta práctica sexual que no se realiza se vive como una deficiencia porque en el fondo es una práctica realmente deseada, sí que puede llegar a convertirse en un problema. En concreto, en su consulta convendría primero descartar cualquier problema fisiológico que impidiera una penetración vaginal (algo que puede realizarse a través de una visita al ginecólogo) y, descartado este impedimento, convendría realizar un análisis de ámbito psicológico.

En este análisis sería importante conocer si ha realizado en alguna ocasión intentos de penetración y en ese momento aparece dolor, que serían indicios de un problema de vaginismo, o si nunca ha intentando una penetración, que ubicaría el problema exclusivamente en el ámbito psíquico (experiencias previas desagradables, información sexual deficiente, pensamientos erróneos sobre esta práctica, etc).

Como no podemos hacer este diagnóstico diferencial por este medio, le aconsejamos que realice una consulta psicológica con un especialista en psicología de la sexualidad. Sí le podemos señalar que el vaginismo o los impedimentos psicológicos para el disfrute sexual son problemas que tienen tratamiento psicológico, en la mayoría de los casos de forma exitosa.

Esperamos que esta información le sea de ayuda.

Cordialmente,
Dr. José I. Baile Ayensa.


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