No sé si soy frígida

Pregunta

Mi preocupación es que tengo 21 años y aún soy virgen, no he llegado a tener un coito, pero desde hace aproximadamente 3 años tengo un flujo que antes era por unos días despues o antes de mi menstruación, pero ahora es siempre contante, abundante y de muy mal olor, de un color amarillento. Sólo desaparece cuando es mi periodo, o posiblemente se confunda con él, pero he leido que el tener flujo durante un largo periodo puede provocar cáncer... Por otro lado, nunca he tenido relaciones sexuales, pero no porque no lo desee, sino porque simplemente, el que me toquen no me llega a provocar el que mis labios se abran sino que simplemente mi cuerpo no reacciona, pienso que tal vez soy frígida, y aunque lo he intentado con varias personas, con ninguna he podido llegar a un coito... Mi pregunta es: ¿seré yo, o simplemente es la persona que no me sabe tocar?

Respuesta

En primer lugar y sobre la secreción que presenta, en las mujeres en edad fértil es normal la aparición de un flujo blanco de aspecto mucoso.

Hay diferentes características que pueden alterar este flujo, desde productos inadecuados utilizados para la higiene, a las compresas o la utilización de ropa ajustada. Por las características que indica, debería ser examinada lo antes posible por un ginecólogo que, si lo estima oportuno, procederá al análisis de ese flujo y prescribirá las medidas terapéuticas necesarias.

En cuanto a la segunda parte de su pregunta, la sexualidad es algo muy variable de una persona a otra; varía desde la intensidad del impulso sexual, a la frecuencia de los contactos sexuales, o la manera de percibirlos. En su caso, parece que hay una falta de reacción corporal que le impide realizar un coito, según nos indica.

Las causas pueden ser varias, desde el intento con diferentes personas a causas físicas, desde cistitis a un bajo nivel de testosterona -que incluso en las mujeres es una hormona necesaria para mantener el deseo- o algo tan importante como el consumo de drogas.

También puede deberse a factores psíquicos, diferentes y numerosos: desde una depresión a, por ejemplo, rabia o miedo a perder el control, o miedo al fracaso; o pensar en la posibilidad de quedar embarazada. Igualmente puede estar relacionada con el desconocimiento de la propia anatomía. O deberse a problemas ambientales (por ejemplo, lugares no adecuados para la realización del coito, aunque esto es más una consideración individual).

Por tanto, los factores inhibitorios de sus relaciones sexuales pueden ser numerosos. Para evitar una situación de ansiedad respecto a este problema, que parece mantener hace tiempo, es aconsejable que consulte con su médico de confianza, el cual podrá remitirla a un sexólogo o psiquiatra, si lo considerase necesario, para realizar un historial detallado que ayude a descubrir el origen del problema, y dirigir el tratamiento hacia ese posible origen.

Cordialmente,
Dr. Sergio Garcia Vicente.


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