Miomectomía, embarazo y cesárea.

Pregunta

Hace un año tuve mi primer hijo por cesárea de urgencia (semana 39+5), ya que fue parto inducido por contracciones desde la semana 34 tratadas con prepar,y no dilatación. La causa era un mioma subseroso en segmento inferior y cara anterior de 6 cm. He sido operada hace un mes de dicho mioma, ya que no regresó y la vascularización que tenía hacia prever un próximo embarazo complicado. Tras la miomectomía, que parece ser no afectó a la cavidad endometrial, me indican 6 meses de espera para nuevo embarazo, eso sí, el parto por cesarea programada. Mi consulta es: si la miomectomía no afectó a la cavidad endometrial, solo por la cesárea previa ¿es absolutamente imprescindible una cesárea en una nueva gestación? ¿Se podría intentar un parto espontáneo natural/vaginal no inducido?

Respuesta

La pregunta que planteas es difícil de contestar por cuanto se trata de un tema controvertido, incluso para nosotros. Si la planteáramos en un foro de especialistas en Obstetricia y Ginecología la respuesta de cada uno de ellos probablemente sería diferente ya que no existe un acuerdo unánime respecto al parto vaginal en úteros con cicatrices quirúrgicas previas. Gracias, en todo caso, por tu confianza en NetDoctor al hacernos llegar tus dudas.

A continuación paso a comentarte algunos datos que están bien establecidos en la práctica clínica:

El primero de ellos es que la rotura uterina es más frecuente en mujeres con cesárea anterior que sin ella y el mayor riesgo corresponde a aquellas con dos o más cesáreas previas. Así y con todo, el riesgo de rotura uterina es muy bajo, en torno al 0.5%-0.8%. La rotura uterina es la pérdida completa de la continuidad de la pared del útero gestante. Es una de las complicaciones obstétricas más graves porque pone en peligro la vida del feto y/o de la madre.

La mortalidad materna global tiene lugar en el 5% de los casos y la mortalidad perinatal entre el 10% y el 50% de los casos. En España la mortalidad materna es prácticamente nula pero la rotura uterina muchas veces acarrea la práctica de una histerectomía, es decir, la extirpación quirúrgica del útero con la imposibilidad de tener más hijos que esa práctica conlleva.

Respecto a la mortalidad perinatal también es menor en nuestro país, pero pueden existir signos de sufrimiento fetal y riesgo de déficit neurológico del feto.

Tras una primera cesárea se puede intentar un parto vaginal siempre que se cumplan una serie de requisitos:

Que la cesárea anterior sea segmentaria transversa (es decir, es el tipo de incisión en el útero que practicamos la mayoría de las veces) y no del tipo corporal (es decir, que afecte al cuerpo del útero en sentido longitudinal).

Que la cesárea anterior transcurriera sin complicaciones.

Que no se repita en esta gestación la indicación de cesárea.

Que en esta gestación el feto sea único y esté en presentación cefálica, es decir, mostrando la cabeza en el momento del parto.

Que el parto se inicie de forma espontánea.

Existen estudios que sugieren que el riesgo de rotura uterina aumenta si se realiza una inducción del parto, es decir, si se administran fármacos a la madre para provocar la aparición de contracciones uterinas.

Hay evidencias de que la utilización de prostaglandinas para inducir el parto en gestantes que tenían una cesárea previa presenta mayor riesgo de dehiscencia o rotura de cicatriz uterina. Algunos autores también han encontrado un mayor riesgo de rotura uterina asociado al uso de oxitocina (una hormona empleada en la provocación del parto) por lo que el empleo de estas sustancias no parece recomendable.

Respecto al parto vaginal tras la miomectomía previa tampoco hay ninguna contraindicación, independientemente del número de miomectomías que se hayan practicado y de si se afectó o no la cavidad endometrial.

En cuanto a tu caso concreto te daré a continuación mi opinión personal. A priori y sin disponer de datos concretos de tu próxima gestación, yo personalmente permitiría un parto vaginal en el caso de que se presentase de forma espontánea y natural, y siempre que se cumpliesen los requisitos que he enumerado con anterioridad (tanto con respecto a los datos de tu cesárea anterior como de la próxima gestación). No obstante, adoptar la decisión de permitir el parto vaginal o practicar una cesárea electiva en mi caso es el resultado de un estudio minucioso y global de la paciente y del desarrollo de su gestación.

Yo trato a mujeres embarazadas y no sólo a “úteros con cicatrices”. A este respecto, tu ginecólogo cuenta con un historial clínico y ginecológico detallado tuyo por lo que creo que debes de confiar en la actitud terapéutica que decida tomar.

Cordialmente,
Dra. Ana Palacios Marqués.


¿Le ha parecido interesante?

5 votos, media: 4.80 sobre 5

Comparta en Redes Sociales