Métodos anticonceptivos

Pregunta

Tengo 21 años y me gustaría saber acerca de los métodos anticonceptivos, pues planeo tener relaciones y quisiera saber esto, cuáles son los naturales y los que utilizan pastillas, etc. Cuándo se puede hacer en caso de que sea natural y qué consecuencias puede tener usar pastillas.

Respuesta

Desde luego, lo más importante es que sepa que no existe un método anticonceptivo que sea 100% seguro, por lo que es aconsejable que acuda a un centro de planificación familiar y que junto con su médico, sopese las ventajas y desventajas de todos los métodos que existen actualmente y decida en consecuencia, pensando incluso en la frecuencia de las relaciones que pueda mantener.

En reglas generales, dispone desde los anticonceptivos orales (que son medicamentos con una cantidad variable de hormonas) a los preservativos, el llamado coitus interruptus o “retirada”, la inyección de progestágenos, la utilización de espermicidas después del coito, los diafragmas o los dispositivos intrauterinos (DIU).

En este listado, puede comprobar que hay métodos de barrera y administración de medicamentos. Los primeros fallan con mayor frecuencia que los segundos, sobre todo en personas no experimentadas. Por supuesto que el método que más problemas proporciona es la “retirada”.

Pero por ejemplo hay que pensar que los preservativos tienen a su favor que protegen enormemente contra el contagio de enfermedades de transmisión sexual.

Las “pastillas”, o “píldoras”, hacen referencia a los anticonceptivos orales, medicamentos en los que se combinan unas hormonas que evitan el embarazo. Es importante evaluar con su médico los posibles riesgos y beneficios de estos medicamentos. Debe tener en cuenta que hay un mayor riesgo de efectos adversos si es fumadora, padece de hipertensión arterial mal controlada o si tiene más de 35 años, que no es su caso, según nos indica. Así, efectos no deseados varían desde la persistencia de hemorragias vaginales, a náuseas, retención de líquidos, molestias en las mamas, acné, aumento de peso al tener más apetito, ánimo decaído, flebitis, cefalea, náuseas y vómitos, aumento de la tensión arterial, melasma o “manchas cutáneas” e incluso cáncer de cuello de cérvix.

Entre los beneficios, disminuyen el riesgo de cáncer de endometrio y cáncer de ovario, la incidencia de anemia ferropénica y la dismenorrea.

Se debe estudiar la toma conjunta de anticonceptivos con medicamentos como los barbitúricos, la ciclofosfamida o rifampicina, entre otros. Si toma antibióticos es aconsejable utilizar a la vez algún método de barrera, pues puede disminuir la eficacia de los anticonceptivos.

Si se presentan síntomas molestos se puede actualmente modificar el anticonceptivo administrando otros con diferentes dosis de hormonas. De todas formas es muy importante realizar, al menos una vez al año, una exploración médica que incluya una biopsia o prueba de Papanicolau, exploración mamaria y de la pelvis, medida de la presión arterial, nivel de glucemia (“azúcar”) y de lípidos en sangre.

Con toda esta información ofrecida, le indico de nuevo que la mejor solución es que consulte en un centro de planificación familiar o con su médico de familia, para acordar la mejor solución o soluciones a su caso.

Cordialmente,
Dr. Sergio García Vicente.


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