Metástasis hepáticas

Pregunta

Tras el último tratamiento le apareció una ictericia, al principio con valores de bilirubina de 3 y luego, ahora, tras 20 días, con valores de 9-10. En un pricipio se comentó la acción del drenaje del conducto biliar, descartado hoy por interpretación del informe de la existencia de muchos canalículos hepáticos obstruidos por presencia de nódulos tumorales de hasta 7 cm. Me gustaría saber las posibilidades de tratamiento quirúrgico que existen u otras alternativas posibles. Si faltan datos se pueden aportar. Muchas gracias

Respuesta

Le intentaremos dar una respuesta lo más centrada posible acerca del caso que nos consulta, agradeciéndole su confianza en NetDoctor.

Por lo que nos deja ver del informe clínico podemos deducir que hubo una primera enfermedad neoplásica (cancerosa) que fue el adenocarcinoma de colon en el año 2001. Desgraciadamente, a pesar de que no parecía haber afectación ganglionar ni diseminación a distancia en un principio, hubo una recaída de la enfermedad en forma de metástasis hepática que fue detectada en una revisión posterior por medio de un TAC.

La conducta que tuvieron los médicos ante eso fue aparentemente impecable, intentando controlar el problema con medicación quimioterápica de muy reciente generación y muy específica para el tratamiento dirigido y paliativo de las metástasis de origen colorectal. Dicha medicación tuvo un cierto éxito, pues las metástasis remitieron.

Después tuvo una segunda recaída que fue también tratada con buenos resultados y finalmente una tercera, en la que se llegó a tratar al paciente con un anticuerpo monoclonal de actividad muy específica para la situación clínica descrita, pero con el que no parece haber sido posible proseguir con más de 4 ciclos de tratamiento.

La verdad es que la historia que aquí ha descrito presenta la evidencia de la enfermedad metastásica como base de todo problema. Parece evidente que las metástasis se han reproducido de nuevo hasta el punto de ser numerosas y llegar incluso a producir lo que se denomina ictericia colostática.

Este cuadro se produce por una obstrucción de las vías biliares que provoca que la bilis refluya hacia las células hepáticas y que la bilirrubina de la bilis (pigmento biliar) se tienda a acumular en la sangre. Ese exceso de pigmento de bilirrubina circulante determina que se vaya depositando en los tegumentos del organismo y que, por tanto, aparezca el tono amarillento en las conjuntivas de los ojos, la piel y las mucosas.

El problema de la ictericia en un adulto no es tanto el que se acumule la bilirrubina, como sí lo es el que esa situación acabe lesionando al hígado y llevándolo a una cirrosis biliar irreversible.

La obstrucción de las vías biliares puede producirse en las vías que están ya fuera del hígado (obstrucción extrahepática) o en los canalículos intrahepáticos (obstrucción intrahepática). Cuando la obstrucción es extrahepática se pueden proponer remedios endoscópicos o quirúrgicos que al intentar eliminar la causa de la obstrucción resuelvan el problema, pero en el caso de las ictericias por causa intrahepática, generalmente la solución quirúrgica no suele ser una opción en ningún caso. En estos casos se debe intentar encontrar la causa médica de la obstrucción para poder tratarla.

El tratamiento quirúrgico de las ictericias obstructivas de causa intrahepática se reduce básicamente a algo tan radical como es el trasplante de hígado, pero para que a una persona le pueda ser propuesta dicha opción debe cumplir una serie de criterios importantes, entre los cuales se encuentra el no padecer una enfermedad cancerosa diseminada que no haya podido curarse completamente.

Me gustaría poder darle buenas ideas ante la situación tan complicada como la que me plantea pero, por lo que parece deducirse de su relato, la única opción terapéutica que quizás pudiera plantearse es la de una nueva quimioterapia, tratamiento que pierde progresivamente su eficacia a medida que se va empleando y van surgiendo nuevas recaídas.

Los oncólogos que han llevado al paciente parecen haber tenido un criterio muy acertado en todo lo que han hecho hasta ahora. Sin duda, su decisión respecto a este nuevo problema estará del todo bien fundamentada y alguna medida les ofrecerán con vistas a buscar la mayor confortabilidad y rentabilidad terapéutica para el paciente, por lo que les aconsejo que sigan confiando en ellos sin reservas en lo que puedan proponerles.

Cordialmente,
Dr. Alfonso Santiago Marí.


¿Le ha parecido interesante?

1 votos, media: 4 sobre 5

Comparta en Redes Sociales