Mamografía: importancia

Pregunta

Dentro de poco me toca mi quinta mamografía con ecografía (mamas muy radiopacas). Tengo diagnosticado fibroademomas en ambas mamas. Aunque sé que la prevención es importante, dado mi problema de ansiedad el someterme a pruebas médicas me supone una verdadera tortura y siempre pienso lo peor. Me gustaría argumentaran si en mi caso compensa tanta prevención o cómo plantear al radiólogo mi problema para que la exploración no resulte tan traumática y se me dispare la ansiedad.

Respuesta

Gracias por depositar su confianza en NetDoctor. La consulta que nos hace es francamente interesante y supone una preocupación muy importante en muchísimas personas actualmente.

Como bien sabe, la mamografía es la prueba radiológica clave para la detección precoz de tumores en la mama cuando estos aún se encuentran en fase incipiente y no se han desarrollado, lo que permite dar las máximas garantías de rescate terapéutico a toda mujer que se someta regularmente a dicha prueba, en el caso no deseable de que se le detecte el cáncer. Tenga en cuenta que el haber establecido de modo generalizado ya esta práctica de screening (detección diagnóstica en la población sana de mujeres de mediana edad en adelante), ha conseguido que se pueda curar el cáncer de mama en la inmensa mayoría de las pacientes en las que se ha realizado un diagnóstico claramente precoz, porque, gracias a dicho diagnóstico se ha podido aplicar el tratamiento muy a tiempo, cuando la paciente cuenta afortunadamente con todas las opciones y cuando se le pueden ofrecer las mayores garantías de superación de la enfermedad.

Se estima que hasta un 30% de los casos de cáncer de mama son cáncer in situ (tumor muy pequeño indetectable que no rebasa ningún límite en el tejido en el que asienta) y que el 80% de los cánceres in situ no son detectables por la palpación de la masa en la mama, por lo que los medios radiológicos de screening (mamografía fundamentalmente) son realmente claves para la profilaxis de la enfermedad. Piense, por ello, en que 4 de cada 5 mujeres que comienzan padeciendo cáncer de mama in situ pasan una primera fase en la que el tumor no es advertido y en la que se le da a éste un tiempo para seguir creciendo, cuando esto es evitable en casi todos los casos con la sencilla práctica de una mamografía bilateral, que lo consigue detectar en dicha fase.

La práctica anual de una mamografía bilateral anual en mujeres de riesgo es una clara recomendación y permite la detección de precoz de los tumores de la mama que aún no son accesibles a la exploración física por el médico o a la autoexploración por parte de la paciente. La autoexploración mamaria no ofrece, desgraciadamente, las suficientes garantías en el cribado de la enfermedad en los planes de profilaxis primaria de cáncer de mama al tener una muy baja sensibilidad (sólo 25%-40% de tumores reales detectados). La exploración de la mama realizada por el médico ofrece una sensibilidad que sigue siendo bastante deficiente (40%-70% según el grado de experiencia del especialista), por lo que no parecen ya existir dudas para nadie de que la realización del screening mamográfico periódico es necesaria para la detección precoz de la enfermedad. De cualquier modo, es cierto que también resulta muy recomendable el promocionar la autoexploración mamaria en la población femenina, pero no tanto porque sea un método eficaz de detección de tumores, como le he comentado, sino más bien porque es una manera de conseguir incrementar el grado de sensibilidad y conciencia respecto a la prevención activa de una enfermedad que, como el cáncer de mama, constituye la causa principal de muerte para las mujeres de edad de entre los 45 y 55 años, y supone un 18% aproximadamente de todas las muertes por cáncer en las mujeres españolas. De todas formas, debe quedarle claro que ninguna autoexploración mamaria puede sustituir a la mamografía.

De cualquier modo, también hay que tener también en cuenta que la mamografía no es una prueba radiológica completa o definitiva en ocasiones por el hecho de que hasta un 20% de los tumores cancerosos de mama incipientes no son siempre visibles o detectables con esta técnica. Por ello, cuando aparece en una paciente una masa sospechosa palpable que no sea visualizada en la radiografía de la mama no parece razonable que se pueda descartar definitivamente el diagnóstico de cáncer de mama y, ante tales dudas, debe ponerse en juego otras pruebas de evaluación alternativas que permiten completar el diagnóstico diferencial como son la termografía, la TAC o la ecografía. La mamografía, después de todo, no supone la perfección, pero sigue siendo, sin duda alguna por el momento, el método más adecuado y fiable para prevenir el cáncer de mama.

Entiendo que la revisión mamaria con mamografía le provoque cierta ansiedad, pero debe entender que es la mejor manera de proteger su salud con los medios de los que disponemos hoy en día. No piense en que va a estar enferma. Piense que está sana y que únicamente se somete a las revisiones para tener la mayor seguridad posible de evitar de inmediato cualquier amenaza que pudiera amenazar su salud. Y le recomiendo asimismo que busque un radiólogo que le dé el mejor trato posible, atendiendo a las dificultades psicológicas añadidas que a usted le produce esta prueba que no es realmente invasiva, pero que ciertamente no resulta agradable para nadie.

Cordialmente,
Dr. Alfonso J. Santiago Marí.


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