Inmunodeficiencia congénita

Pregunta

Padezco inmunodeficiencia congénita y hubo que quitarme el bazo. Tengo alergia a los ácaros del polvo, a la humedad y a los corticoides, por cuya inhalación he padecido un angioedema. He intentado solucionar mi problema con inmunoterapia, pero no puedo por las continuas infecciones que me producía. Podrían orientarme y ayudarme.

Respuesta

Desde luego, la inmunodefiencia congénita es una enfermedad o, mejor dicho, enfermedades, en las que el sistema inmunitario no funciona adecuadamente, por lo que las infecciones son mucho más frecuentes, sobre todo del tipo respiratorio, de mayor gravedad y persisten más tiempo que en personas con unas defensas digamos “normales”.

Se estima que llega a afectar a una de cada 500 personas, en nuestro medio más próximo -Europa- con el añadido de que se cree existen más casos al ser pacientes con los que no se llega a un diagnóstico apropiado o el diagnóstico suele ser muy tardío.

Las complicaciones pueden ser, como conocerá, junto con el desarrollo más frecuente de enfermedades, las infecciones oportunistas (infecciones generalizadas causadas por microorganismos que en general son benignos para la mayoría de la población) y un mayor riesgo ante cierto tipo de cánceres.

En su caso, en cierto modo este aspecto se agrava al no disponer del bazo, órgano que ayuda a combatir a determinadas bacterias, por ejemplo.

El control actual de la inmunodeficiencia se inicia en el tratamiento, preventivo y activo, de las infecciones mediante antibióticos, y en la sustitución del sistema inmunológico con gammaglobulinas, que funcionan como anticuerpos, o defensas, aportadas al organismo. Se intenta así aumentar la capacidad defensiva del paciente ante las posibles enfermedades.

Otros, como la toma de medicamentos inmunoestimulantes -como el interferon- o en algunos casos el trasplante de médula ósea, dan buenos resultados en algunos pacientes, aunque este último se utiliza en trastornos muy graves, intentando corregir el defecto congénito del sistema inmunitario. Algunos procedimientos experimentales, como el trasplante de células tímicas fetales y células hepáticas fetales, ocasionalmente han dado buenos resultados,

La terapia génica es un proyecto todavía en fase experimental aunque igualmente promete buenos efectos.

Como normas generales, se aconseja evitar el contacto con personas que tengan una enfermedad o infección contagiosa, e incluso con personas vacunadas al menos los quince días anteriores. Otras costumbres que se deben seguir son mantener una buena nutrición e higiene personal, incluido un preciso cuidado dental, y evitar hábitos tóxicos, como el tabaquismo o el consumo de alcohol.

En España, la mayoría de centros sanitarios con alguna unidad dedicada al estudio de estos procesos patológicos, realizan ensayos de terapias, como usted indica en el caso del Hospital Central de Asturias, sin dedicarse a la clínica de forma específica.

Dada la larga evolución de su caso, y al menos por darle una recomendación, el Instituto de Parasitología y Biomedicina 'López-Neyra' (IPBLN), de Granada, perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas, dispone de un servicio dedicado al área de la Inmunología al que tal vez podría dirigirse para conocer los últimos avances terapéuticos.

La mayor experiencia en Europa, es posible que se encuentre en el Instituto Karolinska de Estocolmo (Suecia), junto al Hospital Necker, de París, con destacados equipos de inmunólogos y registros de pacientes.

Cordialmente,
Dr. Sergio García Vicente.


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