Hiperhomocisteinemia y riesgo de trombosis

Pregunta

¿Qué tipo de análisis genético se debe hacer a un persona para descartar que tiene algún trastorno metabólico como la homocistinuria? Gracias.

Respuesta

Gracias por depositar su confianza en NetDoctor al formularnos su consulta.

Su pregunta es concreta y le voy a contestar enseguida, pero quiero exponerle antes qué significa eso de tener hiperhomocisteinemia y qué consecuencias se pueden derivar para una persona que padezca dicha alteración metabólica.

Se denomina hiperhomocisteinemia al trastorno consistente en la elevación en sangre, por encima de lo adecuado, de la concentración de homocisteína, un aminoácido resultante de la metabolización de otro, denominado metionina, el cual procede de las proteínas que comemos. La hiperhomocisteinemia es nociva para nuestro cuerpo porque está claramente demostrado que el exceso de homocisteína resulta muy perjudicial para el interior de nuestras arterias (para la capa interna de las mismas denominada endotelio) por ser capaz de producir daño endotelial, así como por favorecer un incremento de la actividad de determinados factores procoagulantes y protrombóticos (agregación de plaquetas, factores de coagulación) y de reducir la actividad de factores anticoagulantes o antitrombóticos "naturales".

El metabolismo transforma la homocisteína en dos aminoácidos, la cisteína (por medio de un proceso bioquímico denominado transulfuración) o bien la metionina (por un proceso bioquímico denominado remetilación). Esa es la manera, por tales vías, por la que nuestro organismo se "deshace" del margen sobrante no deseable de esta sustancia, consiguiendo mantenerla a unos niveles adecuados.

Para que se produzcan esas dos reacciones metabólicas existen unas sustancias catalizadoras denominadas enzimas, que son las que las transforman; pero para que dichas enzimas puedan llevar a cabo ese "cocinado" necesitan unos ingredientes imprescindibles denominados coenzimas. Los coenzimas de estas reacciones son 3 vitaminas esenciales, el ácido fólico, la vitamina B12 y la vitamina B6.

Hasta aquí podemos comprender que la homocisteína será eficientemente transformada siempre que no falle algo en todo este sistema metabólico, es decir, que no falle ningún "ingrediente" de la reacción química (coenzimas) y que no falle ninguna de las "cocineras" (enzimas). 


Pues bien, cuando se produce hiperhomocisteinemia es porque falla alguno de esos elementos y las causas posibles son:

-déficit de la actividad de alguna de las enzimas implicadas (principalmente la Metiltetrahidrofólico reductasa);

-déficit de alguna de las coenzimas (ácido fólico, vitamina B6 o vitamina B12, bien sea por defecto nutricional o bien por la acción alteradora metabólica de determinados fármacos o ciertas enfermedades crónicas);

-exceso de consumo de proteínas (exceso en la ingestión de metionina).

Dentro de los tipos de hiperhomocisteinemia existe uno muy infrecuente (3 casos por millón aproximadamente) que es el más grave, por déficit de la enzima cistationa beta sintetasa (denominado hiperhomocisteinemia con homocistinuria) en la que se producen unos niveles muy elevados de homocisteína en sangre y en la que, por ello, es posible detectar grandes cantidades de homocisteína en orina (homocistinuria). Este tipo de enfermedad produce malformaciones óseas y del cristalino del ojo y determina la aparición de eventos trombóticos (infarto) en edades tempranas.

Pero la hiperhomocistienemia más frecuente y que más nos interesa por tanto, es la que produce un incremento moderado de hiperhomocisteinemia y que por tanto no produce homocistinuria y que se da en un 12% a un 15% de la población europea.

Su causa reside en el déficit de actividad de la enzima metiltetrahidrofólico reductasa (disminución de un 50% de la actividad de esta enzima), por una mutación homozigota (en ambos alelos) del gen MTHFR, el cual codifica (sirve como plano para la síntesis) de la enzima antes citada. La mutación más frecuente es la denominada polimorfismo C677T de este gen y este es el dato que usted me preguntaba tan concretamente.

Cuando encontramos a un paciente con niveles elevados de homocisteína en sangre, que no sean justificables por causas nutricionales o farmacológicas, está indicado realizarle un análisis genético denominado PCR (reacción en cadena de la polimerasa) que detecte si es portador o no de esta mutación genética. En caso de que lo sea, el conocer este dato es enormemente beneficioso porque se ha visto que es posible corregir la hiperhomocisteinemia de muchas de estas personas (no todas, desgraciadamente) prescribiéndoles ácido fólico (más vitaminas B12 y B6 en muchos casos) en dosis altas. Al hacer esto, aportamos en tal exceso esos ingredientes de la "cocina metabólica", de la que hablábamos, que conseguimos incrementar la actvidad enzimática y normalizar así los niveles de homocisteína, disminuyendo con ello el efecto lesivo que ejerce el exceso de esta sustancia.

Se consigue por tanto contrarrestar en estos pacientes el riesgo que tienen de fenómenos trombóticos de todo tipo (infarto de corazón, accidente cerebro-vascular, trombo-embolismos venosos) y otros eventos patológicos (accidentes obstétricos y defectos del tubo neural en fetos.)

La hiperhomocisteinemia es ya considerada hoy día un factor de riesgo cardiovascular independiente y tan importante o más que otros clásicos, como el aumento de colesterol, la diabetes, etc. Existen cada vez más evidencias de que resulta necesario identificar a tiempo esta alteración y proceder a su tratamiento preventivo en la población general con objeto de conseguir una mejor reducción global de la tasa de eventos cardiovasculares.

Esto es particularmente relevante cuando tenemos ya tantas pruebas del incremento adicional de riesgo de trombosis que se produce debido a la hiperhomocistinemia y su tratamiento resulta fácil, económico y sencillo.

Cordialmente,
Dr. Alfonso J. Santiago Marí.


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