Herpes simple genital e infección por VIH

Pregunta

Tras una relación de riesgo tengo un herpes genital diagnosticado a ojo, pues los dos cultivos que me han hecho cuando he tenido brotes han dado estériles. ¿Debo de creer ese diagnóstico? Después de tanto tiempo de esa relación de riesgo, si hubiera contraído el sida ¿habría dado la cara ya?

Respuesta

Bajo la denominación de enfermedades producidas por VHS (virus del herpes simple) se incluyen diversas afecciones cutáneo-mucosas producidas por la acción y presencia de los virus del herpes simple tipo 1 y tipo 2 (VHS-1 y VHS-2).

El herpes simple tiene una distribución mundial, apareciendo anticuerpos (defensas frente a la infección) en más del 80% de la población general; es decir, el 80% de las personas ha tenido contacto en algún momento de su vida con el virus del herpes simple y por lo tanto ha generado anticuerpos contra él.

El ser humano es el único reservorio y huésped natural del virus y la transmisión se realiza por contacto directo e íntimo de una mucosa o epitelio traumatizado. La fuente del virus puede ser una herida o, a través de la saliva o en las secreciones genitales, un portador, que puede, o no, tener síntomas.

La primoinfección (primera vez que se contacta con el virus) en lugares fuera de los genitales se produce habitualmente en la infancia, y en los genitales se suele producir a la edad de inicio de la actividad sexual. A los 20 días de la primoinfección ya es posible detectar anticuerpos en sangre. Hay unos anticuerpos que permanecen durante toda la vida (Ig G) y otros cuya presencia se detecta durante las reactivaciones del herpes (Ig M).

El herpes simple genital se manifiesta con la aparición de pequeñas vesículas agrupadas localizadas casi siempre en el glande o el prepucio (piel que recubre al glande), erosionándose o ulcerándose con frecuencia en su evolución. La primoinfección suele ser más intensa y en ocasiones produce fiebre y adenopatías (ganglios inflamados) en las regiones inguinales. Las posteriores recaídas suelen ser menos intensas, y de frecuencia muy variable.

Parece que en su caso la primoinfección pudo producirse en ese contacto de riesgo que tuvo hace 6 años (no se puede saber con seguridad). Posteriormente parece que ha continuado con alguna recidiva.

El diagnóstico de presunción de herpes simple se basa en la apariencia de las lesiones y en el estudio histológico de las mismas (estudio al microscopio con técnicas convencionales). La confirmación se realiza por el aislamiento e identificación del virus en cultivos celulares, aunque esta técnica no se suele realizar habitualmente.

En la práctica clínica habitual el diagnóstico se suele realizar por la apariencia de las lesiones y mediante análisis de sangre (viendo cómo están los anticuerpos). Los cultivos celulares víricos no suelen estar disponibles en todos los centros sanitarios por lo que es probable que los cultivos que le han realizado hayan sido para descartar infecciones por bacterias u hongos.

Normalmente, el estudio de las lesiones y la presencia de anticuerpos en sangre, además de los antecedentes (de haberlos), son indicadores de posible herpes simple genital, siempre que se descarten otras posibles alternativas.

En cuanto al tratamiento, debe saber que actualmente no sabemos matar al virus, por lo que los tratamientos van encaminados a tratar las recaídas y prevenir las posibles complicaciones. En las formas suaves sólo suelen ser necesarias medidas antisépticas de las lesiones y suelen curar en una semana.

Las pomadas de aciclovir o penciclovir suelen ser poco útiles y pueden irritar, sobre todo en mucosas. En casos más intensos suele ser necesario instaurar tratamiento por vía oral con antiherpéticos (aciclovir, valaciclovir o famciclovir) en diferentes dosis, según el que se emplee, durante 5 días generalmente. Si hay más de 6-8 episodios al año está indicado el tratamiento a base de esos mismos antiherpéticos durante 6-12 meses, según cada caso.

Por último, en cuanto a la posible infección por el VIH (virus de la inmunodeficiencia humana) debe saber que hay un período de tiempo desde el momento de producirse el contagio hasta que se detectan los anticuerpos en sangre, que suele estar en torno a los 6 meses.

En su caso parece que el contacto sexual de riesgo se produjo ya hace unos 6 años, por lo que si hubiera contraído la infección deberían detectarse ya anticuerpos. La aparición de diferentes síntomas asociados a la infección por el VIH se denomina sida, como sabe, y suelen aparecer al cabo de varios años tras la infección, al producirse una progresiva disminución de las defensas del organismo.

Esperamos que la respuesta le sea de ayuda.

Cordialmente,
Dr. Daniel Candelas Prieto.


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