Herpes gestationis

Pregunta

Tengo una hija y durante el embarazo tuve herpes gestationis o pengifoide gestacional, confirmado tras una biopsia. Me gustaría encontrar a alguien que sepa algo de mi enfermedad, ya que hay muy poca gente que sabe de ella. Necesito ayuda para entender lo que me está pasando y saber si en un futuro podré tener otro hijo, todo el mundo me dice que no es recomendable.

Respuesta

El herpes gestationis o penfigoide gestacional es una enfermedad ampollosa que aparece en mujeres embarazadas o después del parto, aunque también se asocia a algunas enfermedades raras. Aparece aproximadamente en 1 de cada 50000 embarazos en mujeres blancas, reapareciendo en posteriores embarazos y con el uso de anticonceptivos orales.

La causa es desconocida y no está relacionada con ninguna infección viral conocida, ni con los virus del grupo herpes (aunque su nombre sea el de herpes gestationis). Se produce una respuesta inmunológica en la que se crean anticuerpos frente a una capa de la placenta. Estos anticuerpos “atacan” a una zona concreta de la piel, rompiéndola y produciendo las lesiones características.

La erupción cutánea suele iniciarse entre el cuarto y séptimo mes de embarazo, aunque en ocasiones no aparece hasta el postparto. Es habitual el empeoramiento de las lesiones a las 24-48 horas después del parto.

En la piel se observan granitos y ronchas de inicio alrededor del ombligo o en las extremidades, pudiendo hacerse generalizada. Sobre estas lesiones o de forma independiente aparecen vesículas, y raramente ampollas. La erupción se acompaña de intenso picor con escozor y dolor. Las mucosas y el estado general permanecen sin alterarse.

En los análisis de sangre suelen estar aumentados los eosinófilos (un tipo de glóbulos blancos). El 5%-10% de los recién nacidos presenta una erupción similar a la de la madre, que cede en pocos días o semanas, debida al paso a través de la placenta de anticuerpos maternos. No parece existir aumento en la mortalidad fetal. En algunos estudios se ha observado un incremento de partos prematuros y de recién nacidos pequeños para la edad gestacional.

El curso en la mujer es autolimitado, pero con aparición más intensa y precoz de las lesiones en caso de nuevos embarazos (es por esto el consejo que le han dado de no tener nuevos embarazos).

Además, puede reaparecer en las primeras menstruaciones tras el parto y si se toman anticonceptivos orales. Si se evitan nuevos embarazos la enfermedad remite espontáneamente con el tiempo o con tratamiento con corticoides por vía oral o por vía tópica, según la intensidad del cuadro.

El tratamiento está destinado a impedir la formación de ampollas y aliviar el intenso picor. Esto se logra habitualmente con corticoides.

Las exacerbaciones del picor y de las ampollas aparecen generalmente en el parto y entonces puede ser necesario subir la dosis de corticoides.

La dosis se va disminuyendo progresivamente después del parto, aunque el empeoramiento en las menstruaciones puede requerir un aumento temporal de la dosis. Así ocurre en la mayoría de las pacientes, pero en ocasiones es suficiente con corticoides en cremas o por el contrario se necesitan otros inmunosupresores (como la azatioprina) aparte de los corticoides, para controlar la enfermedad (como ha sido su caso).

Los recién nacidos de madres afectadas que han recibido altas dosis de corticoides, deben ser cuidadosamente examinados por su pediatra para evaluar una eventual insuficiencia suprarrenal.

Esta complicación es rara, pero conviene tenerla en cuenta si se han empleado altas dosis continuas de corticoides durante varios meses antes del nacimiento para controlar la enfermedad de la madre. Las lesiones cutáneas de los recién nacidos (si aparecen) son de naturaleza transitoria y no requieren tratamiento.

En cualquier caso, nuestra recomendación es que acuda a su dermatólogo, que es el especialista que mejor conoce esta enfermedad y le aconsejará sobre cuáles son las precauciones que debe tener en cuenta en un futuro.

Esperamos que nuestra respuesta le ayude a resolver su problema.

Cordialmente,
Dr. Daniel Candelas Prieto.


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