Hemorroides: complicaciones

Pregunta

A finales de agosto me intervinieron de hemorroides grado III, con láser y cirugia regional. Como reacción a la operación experimenté un cuadro de retención urinaria (me estaba tratando hacía 9 meses con urolosín por problemas residuales) que desembocó en una nueva intervención quirúrgica, en este caso una RST de próstata, un mes después. La cuestión es que en las sucesivas visitas al proctólogo se me indica que la herida va bien pero no termina de cicatrizar (de hecho me ha aparecido un granuloma) y que todo el proceso posterior es el que me está frenando la recuperación. Lógicamente confio total y plenamente en el especialista, pero pensaba, y así lo he leído en diferentes artículos, que la recuperación sería más rápida y confortable con el paso de los días, cosa que a día de hoy no puedo decir, ya que sigo con molestias. He oído de otra gente operada de hemorroides que también les ha costado bastante la recuperación. En cualquier caso, ¿opinan ustedes que el proceso es normal en mi situación?

Respuesta

Primero le diré que las hemorroides son una especie de cojines vasculares que sirven para cerrar el ano e impedir la salida involuntaria de heces del recto al exterior.

Sólo son anormales cuando crecen y producen síntomas debido a los esfuerzos para la defecación. En su caso, y tal como nos comenta, las hemorroides habían alcanzado una situación (grado III) que hace que el tratamiento médico habitual no sea efectivo y, por tanto, sólo se pueden curar mediante una intervención quirúrgica.

Sin conocer todos los detalles de su intervención, hemos de deducir que la técnica ha sido la correcta. En estos casos quedan unas heridas en el ano que, debido a las características de la zona y al traumatismo repetido por los esfuerzos para defecar, suelen producir molestias durante varias semanas.

No es anormal que en el postoperatorio inmediato se produzca retención urinaria, sobre todo si se tiene un aumento del tamaño de la próstata. Tampoco es raro manchar la ropa interior e incluso sangrar durante varias semanas después de la operación.

Suele ser recomendable tomar baños de asiento con agua tibia salada o jabonosa varias veces al día, y tomar analgésicos durante varias semanas hasta que cede el dolor.

Por tanto, y con las limitaciones de la información que nos ofrece, debemos indicarle que la evolución que presenta está dentro de lo habitual. En cualquier caso, le recomendamos que visite a su especialista si nota que los síntomas no mejoran progresivamente.

Cordialmente,
Dr. Julio Mayol Martínez.


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