Eyaculación precoz

Pregunta

En mi relación sexual termino rápido, no tengo la durabilidad que se supone, aunque logro la erección. Mucho deseo, pero por muchas ganas termino rápido. Además mi mujer tarda mucho en terminar y últimamente no le apetece. ¿Qué puedo hacer conmigo y con mi mujer?

Respuesta

Según la información que nos proporciona, es posible que padezca una disfunción sexual, y más específicamente, eyaculación precoz. En este proceso se produce el orgasmo y una eyaculación con un escaso estímulo sexual, antes incluso de que se desee por su parte.

Generalmente, se debe a una asociación de problemas psicológicos y fisiológicos. Destacan, entre otros, el sentimiento de rabia hacia la pareja o el miedo a perder el control, e incluso el miedo a un embarazo.

En ocasiones, pueden estar provocados por problemas importantes en la infancia o en la adolescencia, manteniendo un exceso de pudor, por ejemplo. Otras causas son los problemas en el matrimonio, como el aburrimiento, o factores físicos, como una enfermedad (infecciones de orina o de próstata, diabetes, por ejemplo). También cabe citar el consumo de alcohol, e incluso tabaco o la toma de drogas ilegales.

Pero en muchas ocasiones suele deberse a una falta general de comunicación con la pareja. Con todo esto, se produce desde ansiedad, culpabilidad e incluso vergüenza, a frustración, llegándose a alterar tanto el deseo como la excitación o el placer, lo que dificulta una actividad sexual satisfactoria. A la larga acaban por evitarse las relaciones sexuales, como dice usted mismo, lo que deteriora aún más la relación de pareja.

Debe buscar por tanto la ayuda médica necesaria para encontrar el problema e intentar su solución, por lo que consulte de entrada a su médico de confianza. Si se descartan problemas físicos, y valora algún factor psicológico que incida negativamente en usted, podrá derivarle a un psiquiatra o sexólogo.

Entre estos profesionales, se realizará un historial clínico detallado que ayude a localizar el origen del problema y establecer un tratamiento dirigido a ese posible origen.

La ayuda para ambas partes de la pareja debe ser valorada, intentando una solución común. Un buen tratamiento suele ser la prescripción por parte del médico de una dosis pequeña de un inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina, medicamento aplicado a otros problemas psicológicos, y que en este caso, se toma diariamente, de una a dos horas antes de las relaciones sexuales. Pero recuerde que lo debe indicar un médico.

Cordialmente,
Dr. Sergio García Vicente.


¿Le ha parecido interesante?

3 votos, media: 4.67 sobre 5

Comparta en Redes Sociales