Episiotomía

Pregunta

Estoy embarazada y espero a mi hijo para el día 12 de Octubre. Hace poco me enteré que es posible evitar la episiotomía durante el parto y para ello se recomienda masajear el periné con aceite de oliva o aceite de Rosa de mosqueta. El problema es que no sé con exactitud lo que tengo que hacer y al mismo tiempo me da un poco de miedo coger alguna infección. ¿Cuál es la opinión que les merece el masaje perineal? Muchas gracias por anticipado y saludos.

Respuesta

Gracias, ante todo, por tu confianza en NetDoctor.

La episiotomía es un procedimiento quirúrgico que se realiza para agrandar la abertura de la vagina durante el parto y consiste en practicar una incisión en el periné (porción existente entre la vulva y el ano). La incisión quirúrgica de la piel y los músculos de esa zona se sutura una vez que el bebé ha nacido.

En el siglo XX, y a la par que se generalizaba la asistencia del parto en los hospitales, el uso de la episiotomía se extendió, practicándose de forma rutinaria en la mayoría de los centros para acelerar el período expulsivo del parto. Los teóricos efectos beneficiosos de esta técnica eran:
Evitar o reducir la aparición de desgarros vaginales de tercer grado o graves que comprometen la musculatura del esfínter del ano e incluso de la mucosa rectal, y que pueden acarrear graves secuelas como incontinencia de las heces y/o de los gases.

Evitar la aparición futura de prolapsos genitales.

Evitar en el recién nacido un período expulsivo prolongado que pudiera causar asfixia fetal, traumatismo craneal, hemorragia cerebral y distocia de hombros.


Pero estudios recientes demuestran que la realización de la episiotomía de forma rutinaria no disminuye la incidencia de desgarros graves ni de incontinencia de la orina y/o prolapso genital. Actualmente existen pruebas para apoyar el uso restrictivo de la episiotomía en comparación con su uso rutinario.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda evitar la episiotomía a menos que sea absolutamente necesaria. Sin embargo, existe una serie de circunstancias en las que el uso de la episiotomía puede estar indicado, como son:
Cuando haya un sufrimiento fetal o materno. En caso de que el feto presente alteraciones de la frecuencia cardiaca durante el registro cardiotocográfico (monitores) y haya que acelerar su nacimiento para evitar la asfixia del neonato.

En caso de que el feto sea muy grande y haya que instrumentar el parto mediante ventosa, espátulas o fórceps.

En caso de que el período expulsivo sea muy rápido, es decir, que la cabeza del feto descienda de forma muy acelerada por el canal del parto y no dé tiempo a que el periné se distienda de forma adecuada.

Evitar la episiotomía es fundamentalmente una tarea de la persona que va a atender el parto. En primer lugar, esa persona, sea médico o matrona, debe de estar concienciada en no practicarla, salvo en caso de necesidad, y debe saber dirigir los pujos o empujones que da la mujer para que la cabeza del feto vaya coronando muy despacio, es decir, vaya distendiendo poco a poco la piel y la musculatura perineal. En ocasiones, resulta útil que la mayor parte del período expulsivo del parto lo realice la mujer en la sala de dilatación donde adopta la postura que le resulte más cómoda, incluso en cuclillas, ya que en esta postura el peso de la cabeza del bebé se reparte de forma más uniforme y la distensión del periné es mejor.

La matrona o el médico también pueden ayudar a distender la musculatura perineal mediante masajes durante los pujos.

Hay actividades que la gestante puede realizar a lo largo de su embarazo para fortalecer la musculatura perineal, como los masajes perineales (masajes en el periné 4-6 semanas antes del parto) y los llamados ejercicios de Kegel, aunque no está demostrado que estas prácticas vayan a evitar el empleo de la episiotomía.

Los ejercicios de Kegel sirven para fortalecer los músculos del suelo pélvico. Este está constituido por una serie de músculos y ligamentos que cierran el suelo del abdomen, manteniendo en posición correcta y en suspensión la vejiga, el útero y el recto en contra de las fuerzas de la gravedad. El debilitamiento del suelo pélvico provoca incontinencia urinaria, prolapsos genitales o descuelgue de la matriz, la vejiga y el recto así como disfunciones sexuales.

Fortalecer el suelo pélvico te ayudará a prevenir la aparición de estos problemas. Para realizar estos ejercicios primero haya que identificar los músculos que se deben ejercitar. Reconocerás estos músculos intentando detener la micción a intervalos. Esta prueba hay que hacerla únicamente para identificar los músculos que deberás trabajar, no habitualmente, ya que esa práctica puede provocar retención e infecciones de la orina.

Una vez identificados los músculos que hay que contraer, se realizarán los ejercicios de contracción-relajación (sin estar orinando) 25 veces seguidas 3 veces al día. La ventaja es que estos ejercicios se pueden hacer cuando y donde quieras, ya que nadie lo va a notar.

En tu caso, te recomiendo que realices los ejercicios de Kegel ya que te ayudarán a fortalecer los músculos del periné. Respecto a los masajes del periné con aceite de mosquete o cualquier otro emoliente, también veo que podrías hacerlos ya que si se realizan con una correcta higiene no tienen por qué producirte ningún efecto adverso.

Cordialmente,
Dra. Ana Palacios Marqués.


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