Enfermedad de Alzheimer

Pregunta

Cuál es la evolución y comportamiento esperado de la salud y estado general de un paciente (mi madre) con el informe clínico siguiente de 10 de julio 2006: Demencia probable E. Alzheimer en estadio evolutivo leve. Tratamiento: Aricept 5 mg, 1 comprimido/cena. 1 mes Aricept 10mg, 1 comprimido/cena indfdo. Liplat 20, 1 comprimido/cena. Sumial 10, 1 compromido/desayuno. Se recomienda estimulación cognitiva. ¿Existe algún efecto negativo en comenzar a tomar Aricept en el supuesto que el diagnostico del informe clínico no fuera del todo acertado o incluso erróneo? ¿Es oportuno en estos casos solicitar una segunda opinión antes de comenzar el tratamiento? ¿Cómo se realiza? Agradeciendo de ante mano su mejor y profesional opinión, saludos cordiales.

Respuesta

Estimado señor, muchas gracias por la confianza depositada en nuestro servicio. A continuación le proporcionaré información sobre esta enfermedad e intentaré responder las preguntas concretas que me plantea.

La enfermedad de Alzheimer es una enfermedad neurológica degenerativa que destruye las células del cerebro lenta y progresivamente. Supone del 50% al 70% de todos los tipos de demencia; es por tanto el tipo más frecuente.

La enfermedad afecta a la memoria y a las funciones mentales como pensar, hablar, etc., pero puede manifestarse también con confusión, cambios en el humor y desorientación en el tiempo y en el espacio.

Al principio de la enfermedad los síntomas como pérdida de memoria y las facultades intelectuales pueden ser tan ligeros que pasen desapercibidos tanto para el paciente que los sufre como para sus familiares y amigos. Sin embargo, a medida que la enfermedad progresa, los síntomas se hacen más patentes y empiezan a interferir con las actividades sociales y laborales habituales. Poco a poco, las dificultades prácticas con las tareas cotidianas, como vestirse, lavarse o ir al cuarto de baño empeoran y los pacientes terminan dependiendo completamente de otras personas para este tipo de cuidados y actividades.

La enfermedad de Alzheimer no es ni infecciosa ni contagiosa. En su fase avanzada es una enfermedad terminal que ocasiona deterioro general y progresivo del estado de salud. Sin embargo, la causa más común de muerte de los pacientes que la padecen es la neumonía, ya que a medida que la enfermedad progresa el sistema de defensas del organismo se deteriora y se acompaña de pérdida de peso, lo que aumenta el riesgo de infecciones de la garganta y los pulmones pudiendo terminar desarrollando una pulmonía que acabe con la vida del paciente.

Existen determinados factores de riesgo para desarrollar esta enfermedad, es decir, situaciones en las que algunas personas tienen más probabilidades de presentar esta enfermedad que otras. Estos factores son:

-Edad: sabemos que 1 de cada 20 personas mayores de 65 años sufre la enfermedad de Alzheimer y menos de 1 de cada 1000 menores de esa edad la padece. Esto significa que aunque la probabilidad de sufrir la enfermedad de Alzheimer aumenta con la edad, la vejez no es causa de la enfermedad por sí misma. Como actualmente la gente vive más tiempo que antes, es previsible que el número de personas que desarrollen la enfermedad de Alzheimer se verá incrementado en el futuro.

-Sexo: algunos estudios han sugerido que las mujeres se ven afectadas por esta enfermedad con mayor frecuencia que los hombres, pero una posible explicación de esta hipótesis es que las mujeres, como grupo, viven más tiempo que los hombres. No parece pues que el sexo sea un factor de riesgo determinante.

-Factores genéticos (herencia): se ha visto que esta enfermedad puede tener en algunos casos un componente genético (se han detectado un número limitado de familias que la transmitirían de padres a hijos). Se ha descubierto asimismo un vínculo entre el cromosoma 21 y la enfermedad de Alzheimer. Aún así, la mayoría de casos de esta enfermedad no son genéticos y podremos decir que esta enfermedad no es hereditaria.

-Traumatismos craneales: existen pruebas que sugieren que una persona que ha recibido un traumatismo grave en su cabeza puede estar en riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer. El riesgo es mayor si cuando sufre el traumatismo la persona tiene más de 50 años y pierde la conciencia tras el golpe.

-Otros factores: existen cada día más pruebas que sugieren que las personas con un mayor nivel de educación tendrían menor riesgo de desarrollar la enfermedad que aquellas con un nivel de educación menor. En este sentido, la educación actuaría como un factor protector frente a la enfermedad.

¿Cómo se diagnostica la Enfermedad de Alzheimer?

La enfermedad de Alzheimer es un tipo de demencia de causa todavía desconocida. No existe en la actualidad ninguna prueba que pueda predecir si una persona concreta desarrollará la enfermedad. Actualmente se diagnostica por los síntomas que relata el paciente o sus familiares y un examen físico y del estado mental del enfermo.

A menudo se usa una prueba llamada Mini Examen Cognoscitivo en la que se realizan una serie de preguntas al paciente para evaluar las áreas de memoria, lenguaje, planificación, atención, etc. El estudio del paciente se completa con una serie de análisis básicos de sangre y orina para descartar otras enfermedades y algunas técnicas de imagen del cerebro como la Resonancia Magnética Nuclear (RMN), la Tomografía Axial Computerizada (TAC) u otras más sofisticadas aún, como el SPECT o el PET.

Hoy en día sabemos que el tiempo transcurrido entre la aparición de los primeros síntomas y el diagnóstico efectivo de la enfermedad de Alzheimer se establece en 20 meses (casi 2 años). En cualquier caso, es importantísimo, esencial, diagnosticar al enfermo lo más precozmente posible. Sólo así se podrá instaurar cuanto antes el tratamiento médico correcto que resulta más eficaz en las fases iniciales de la enfermedad y ralentiza o retrasa la progresión de la enfermedad. Realizar un diagnóstico diferencial correcto con otras enfermedades es, de la misma forma, esencial.

Básicamente hay 3 posibilidades a la hora de diagnosticar a una persona de enfermedad de Alzheimer: enfermedad de Alzheimer posible, probable y enfermedad de Alzheimer verdadera o segura.

-Enfermedad de Alzheimer posible: se basa en la observación de los síntomas clínicos y en el deterioro de dos o más funciones cognitivas (por ejemplo, memoria, lenguaje o pensamiento) cuando existe otra enfermedad que no se considera la causa de la demencia, pero hace el diagnóstico de enfermedad de Alzheimer menos cierto.

-Enfermedad de Alzheimer probable: igual que antes pero en ausencia de una segunda enfermedad.

-Enfermedad de Alzheimer verdadera: la única forma de diagnosticar inequívocamente esta enfermedad es mediante la identificación de las alteraciones cerebrales características. Esto sólo puede hacerse mediante la realización de una biopsia cerebral o mediante la autopsia del paciente ya fallecido.

Tratamiento

En la actualidad no existe ningún tratamiento preventivo o curativo de esta enfermedad. Disponemos de algunos medicamentos que pueden ayudar a aliviar ciertos síntomas como la agitación, la ansiedad, la depresión, las alucinaciones, la confusión o el insomnio.

Se están empleando algunos medicamentos llamados inhibidores de la acetilcolina (un neurotransmisor o sustancia que participa en la transmisión de los mensajes entre las neuronas o células cerebrales y que desempeña un importante papel en los procesos de la memoria) que, en algunos pacientes, mejoran la memoria y la concentración. Tienen además el potencial de ralentizar temporalmente la progresión de la enfermedad. Sin embargo, no parecen detener o revertir el proceso del daño celular neuronal. Tales medicamentos tratan los síntomas pero, desgraciadamente, no curan la enfermedad.

En cualquier caso, los investigadores están trabajando duro en este campo para intentar conseguir en el futuro medicamentos o incluso vacunas para tratar esta difícil enfermedad.

Espero que la información proporcionada aclare sus dudas sobre la enfermedad que recientemente han diagnosticado a su madre y, en cualquier caso, le comentaré que todos los medicamentos tienen efectos secundarios, pero si el diagnóstico es probable más que posible, como antes le explicaba, los beneficios serán mayores que las molestias que le puedan ocasionar.

Tengo la impresión personal de que alguna de sus dudas está más relacionada con la confianza que usted y su familia debe depositar en los médicos (médico de


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