Encefalitis vírica

Pregunta

Hace unos 20 días le dio una encefalitis vírica de la que no tenemos mucha información, en la resonancia magnética que le hicieron aparece dañado el cerebelo, los lóbulos parietales y la corteza. ¿Qué magnitud tienen esos daños para la vida diaria? Tengo entendido que el cerebelo es el coordinador del equilibrio, entre otras cosas. El paciente entró en coma hace unos diez días y ahora están empezando a alimentarla por sonda. ¿Si hay tantos daños como dicen por qué la alimentan? ¿No es mejor dejar a la naturaleza? En la familia estamos todos muy confundidos y no sabemos cómo enfrentar esta situación.

Respuesta

La encefalitis es una inflamación del cerebro que es una consecuencia relativamente rara de una infección generalmente viral, aunque también puede ser bacteriana.

La encefalitis afecta a células del cerebro y es diferente de la meningitis, que afecta a las membranas que recubren el cerebro (meninges). Básicamente lo que se produce durante la encefalitis es que las células nerviosas pueden resultar dañadas.

Esto se debe tanto a la infección vírica, que puede afectar directamente a las células, como a la inflamación, que puede producir una gran presión y dañar directamente las estructuras cerebrales. A menudo los síntomas iniciales son leves, como dolores de cabeza, pero progresivamente se producen síntomas que pueden incluir confusión, comportamiento inusual, incapacidad para hablar, rigidez de cuello, somnolencia, ataques epilépticos y en casos más graves como el de su familiar, coma.

El estado de coma se puede produce por la inflamación asociada a la encefalitis, e inicialmente es un signo de gravedad. Sin embargo, existe la posibilidad de que con el tiempo y el tratamiento adecuado la encefalitis pudiera remitir y conseguirse una mejoría sustancial. Esta es posiblemente la razón principal para la alimentación por sonda, intentar mantener el cerebro en el mejor estado durante el mayor tiempo posible para conseguir que el tratamiento pueda hacer efecto.

En cualquier caso, si la enfermedad se supera, la recuperación tiende a ser lenta y el mayor problema médico es que se produzca una cierta pérdida de la función cerebral de las zonas afectadas. En algunos pacientes, los síntomas son relativamente pequeños y pueden desaparecer con el tiempo, pero en otros casos los daños pueden ser más grandes, a veces con discapacidades importantes, dependiendo de las zonas dañadas. A menudo los pacientes describen algunos síntomas menores, como cansancio, dolores de cabeza, problemas de memoria, fallos de concentración, cambios del estado de ánimo y problemas con el lenguaje. Otro problema relativamente frecuente es el desarrollo de epilepsia y en algunos pacientes, debilidad en un lado del cuerpo, pérdida de sensibilidad y de control del movimiento.

Esperando que su familiar mejore, se despide cordialmente,

Dr. Antonio Valentín Huete.


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