Diabetes y embarazo

Pregunta

¿Hasta que edad puede esperar una diabética que haya tenido una pequeña retinopatía regresiva y se mantenga compensada para tener hijos y si tiene posibilidades de que su hijo nazca sin problemas de diabetes?

Respuesta

Que una mujer diabética tenga hijos sanos es perfectamente factible, pero existen una serie de riesgos añadidos para el feto y la propia mujer que hacen aún más necesaria una buena planificación de la gestación y un seguimiento más estrecho de la salud de la paciente por el tocólogo, así como por el diabetólogo.

No existe una edad especial a partir de la cual esté completamente desaconsejado el embarazo, pero podemos decir que los 35 años son la edad clave en todas las mujeres, diabéticas o no, para que el embarazo sea considerado de mayor riesgo.
Así pues el consejo para toda mujer sería intentar quedarse embarazada antes de llegar a esta edad para minimizar así en todo lo posible la posibilidad de que su hijo presente malformaciones congénitas.

El embarazo en la mujer diabética presenta posibles complicaciones para la madre como son la descompensación de la diabetes, el aborto, la hipertensión, las infecciones urinarias o el polihidramnios (exceso de líquido amniótico); y posibles complicaciones para el feto, como la macrosomía fetal (niño de mayor peso del normal al nacer), la inmadurez pulmonar, la hipoglucemia o la hipocalcemia.

Son complicaciones más o menos serias que obligan a observar una actitud más vigilante y que se puede resumir en las siguientes pautas:
Elegir el mejor momento para quedarse embarazada, es decir antes de los 35 años, y cuando se esté pasando por una buena etapa en la que la diabetes esté bien controlada. Que la diabetes esté bien controlada en las primeras semanas del embarazo es vital para que no se den malformaciones fetales importantes.

Suspender todo tipo de tratamiento farmacológico que no sea esencial y dejar de tomar en concreto las pastillas para la diabetes, si éste era el tratamiento que se venía siguiendo (algo inhabitual en mujeres jóvenes, las cuales suelen estar ya previamente tratadas con Insulina).

El tratamiento deberá ser en todos los casos con Insulina. La dosis necesaria será la misma, por lo general, a la previa al embarazo, pero se incrementarán las necesidades en el segundo y tercer trimestre.

El control de la diabetes deberá ser de mayor frecuencia por parte del diabetólogo (cada 15-30 días), y el control de la gestación, de una vez al mes por parte del tocólogo.

La alimentación debe ser amplia y equilibrada, de unas 1800 a 2500 Kilocalorías, con suplementos de hierro y de calcio.

El tocólogo, de acuerdo con la evolución, decidirá el mejor momento para la terminación de la gestación. Puede ser necesario ingresar antes del parto para la preparación al mismo. Se recomienda que el parto sea normal, por vía vaginal, evitando, si es posible, la cesárea.

El recién nacido deberá ser atendido en una unidad de neonatología para comprobar que no presenta complicaciones, y tratar adecuadamente las que pudieran presentarse.

No hay que tener miedo a quedarse embarazada por causa de la diabetes, pero no se puede ignorar que es un embarazo de mayor riesgo que el habitual, por lo que es obligada una mayor prudencia.

Confío en que mi respuesta le haya resuelto sus dudas.

Cordialmente,
Dr. Alfonso Santiago Marí.


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