Diabetes: la dieta

Pregunta

Tengo alto riesgo, por antecedentes familiares, de diabetes tipo II. Mi padre, que lo padece, sigue una dieta muy rigurosa, pero no consigo que me diga como debo empezar. ¿Pueden ustedes recomendarme una dieta de autocontrol, que me permita bajar de peso? Debido a mi actividad profesional, debo comer en restaurantes a menudo. ¿Cómo me adapto a ello?

Respuesta

Su situación la vive cada día un gran número de personas, sobre todo en esta sociedad nuestra, donde todo transcurre tan deprisa.

Es cierto que a usted se le debe considerar una persona de alto riesgo para el desarrollo de una diabetes ya que tiene un familiar de primer grado, su padre, con esta enfermedad.

La aparición de la diabetes mellitus tipo 2 parece tener los factores genéticos como principales determinantes, asociándose también con obesidad, sobre todo abdominal. En la diabetes, el cuerpo no produce suficiente cantidad de insulina (hormona que regula la cantidad de glucosa en la sangre, transformándola en energía) o no la utiliza de manera efectiva.

Todo esto no indica que va a desarrollarla, pero sí son recomendables los controles periódicos de su glucemia (nivel de glucemia en la sangre), por lo menos una vez al año. Por ello, es muy aconsejable la visita a su médico de cabecera, para que tras una valoración física (edad, peso, talla, actividad física) y de sus factores de riesgo cardiovascular (tabaquismo, obesidad, hipertensión, hipercolesterolemia), le indique la necesidad de una dieta personalizada y adaptada en lo posible a sus gustos, a sus costumbres, y a su tipo, además se debe acordar que se establezca un plan de seguimiento.

Entrando en las recomendaciones dietéticas y considerando su estilo de vida, es aconsejable sobre todo la práctica de ejercicio físico, al menos moderado y, si es posible tres veces a la semana. Esto, combinado con una dieta adecuada de alto contenido en fibra y baja en grasas, puede ayudar a evitar el desarrollo de la diabetes.

Estas medidas también pueden ayudar a disminuir la presión arterial y el riesgo de cardiopatías (enfermedades del corazón). Como norma general, evite la “comida rápida” por su elevada cantidad de hidratos de carbono y “picar” entre comidas. Intente comer sentado, comiendo y masticando despacio.

Si come en restaurantes, le recomiendo que tome a diario una ensalada, sobre todo con lechuga, tomate, pepino, zanahoria, evitando las aceitunas. Intente tomar como platos principales legumbres, verduras frescas, arroz, cereales integrales, patatas, pasta, pescado, con algo de pan y utilizando aceite de oliva en vez de mantequilla.

Evite tomar fritos, grasas, productos del cerdo, salsas, natas y cremas. De postre no tome dulces, pasteles, golosinas, mermeladas, o similares, es mejor que coma fruta como naranjas, manzanas, peras y melocotones. Asimismo, debe consumir lácteos descremados (leche, yogures, quesos).

Debe evitar el consumo de alcohol o restringirlo al máximo por el exceso de calorías que aporta, sobre todo licores y bebidas de alta graduación. Se desaconseja también el consumo de bebidas con cafeína que estimulan la secreción gástrica y el apetito.

Cuando acabe de comer, realice alguna actividad física, como un paseo ligero. Debe esforzarse en obtener un peso razonable, manteniendo un buen estado nutricional. Recuerde que usted mismo es su principal arma, sobre todo su constancia.

Cordialmente,
Dr. Sergio García Vicente.


¿Le ha parecido interesante?

5 votos, media: 4.60 sobre 5

Comparta en Redes Sociales