Crohn: tratamiento

Pregunta

Tardaron un año en diagnosticarme el Crohn, estuve 2 meses con cortisona y luego me ingresaron para suministrármela por vía intravenosa y en una dosis más alta, ya que mi cuerpo la rechazaba. Pasé el primer brote de esa manera, permaneciendo luego otros 2 meses fuera del hospital con la prednisona, bajando la dosis poco a poco. Tuve mi segundo brote 2 meses después de dejarla y volví a tomar prednisona durante 2 meses. Pero mi médico me recomienda empezar con inmurol, inmunosupresores. Ha comenzado un tercer brote y no sé qué hacer. Me parece un tratamiento muy agresivo y no sé si de verdad me servirá de algo, si debo tomarlo. Me hablaron de sus efectos secundarios y le cogí un poco de miedo. También tengo intolerancia a la lactosa. ¿Es cierto que ese tratamiento es efectivo? ¿Es la única solución que existe? Gracias por su atención.

Respuesta

Gracias por su consulta a NetDoctor. La enfermedad de Crohn que no responde a la terapia con esteroides, con agentes 5 ASA (aminosalicilatos) como el Claversal, y con los antibióticos, o que depende de esteroides para controlar la enfermedad es un problema común y de no fácil solución.

Varias drogas han mostrado la eficacia para el tratamiento de tales pacientes. La más estudiada es la azatioprina (Imurel) y su metabolito, la 6-mercaptopurina, el metrotexate, y la ciclosporina.

Colectivamente estos agentes son conocidos como "inmunomoduladores" por las diversas formas en las que afectan el sistema inmunológico. La Azatioprina (AZA) y la 6-mercaptopurina (6-MP) son análogos de purinas. La AZA se absorbe bien del tracto gastrointestinal y se convierte en 6-MP, que entonces es metabolizado al producto final activo, el ácido tioinosínico, un inhibidor de la síntesis de ribonucleótidos de purina y de la proliferación celular. Estos fármacos también inhiben la respuesta inmunitaria.

La eficacia del tratamiento se observa en tres a cuatro semanas. Aunque suelen tolerarse bien, en un 3-4% de los casos se presenta pancreatitis, normalmente en las primeras semanas del tratamiento, que es casi siempre reversible cuando se interrumpe el fármaco. Otros efectos secundarios son náuseas, fiebre, exantema y hepatitis.

Puede manifestarse leucopenia (disminución de los leucocitos en sangre) dependiente de la dosis, generalmente tardía, por lo que es necesario realizar análisis (hemogramas) con regularidad. No se ha demostrado que exista un mayor riesgo de cáncer en pacientes que toman estos fármacos a largo plazo. AZA y 6 MP han sido utilizados con éxito durante 30 años en pacientes con la enfermedad de Crohn para:

1. La inducción de remisión en los casos refractarios al tratamiento con esteroides.
2. Para evitar el uso prolongado de esteroides en los pacientes dependientes a éstos.
3. En la enfermedad con tendencia a formar fístulas.
4. Como terapia de mantenimiento.

Ambas drogas mejoran los síntomas generales, son beneficiosos para curar fístulas, y permiten que la dosis de esteroides pueda reducirse en pacientes con enfermedad activa.

Son también efectivos para mantener remisión durante muchos años en más del 95% de pacientes con la enfermedad de Crohn cuya remisión se logró inicialmente con estas drogas. Esto contrasta con el efecto de los corticoesteroides, que son sumamente efectivos para lograr una respuesta terapéutica inicial, pero no son efectivos para mantener la remisión; su uso además se puede asociar con serios efectos adversos a largo plazo.

AZA o 6 MP pueden ser también más efectivos que los 5-ASA. Con los 5-ASA el mantenimiento de la enfermedad en remisión parece estar limitada a un subgrupo selecto de pacientes con la enfermedad de Crohn.

Aunque no se trata de un tema sencillo, espero haber respondido al menos en parte a sus interrogantes, y en todo caso le aconsejo que siga las indicaciones de su digestólogo. La intolerancia a la lactosa que refiere es probablemente secundaria al Crohn.

Cordialmente,
Dr. Juan José Sicilia Urbán.


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