Conización cervical

Pregunta

Tengo una lesión en el cuello del útero. Después de varios análisis y una biopsia, el resultado de la misma fue negativo y me sugieren hacerme un tratamiento llamado cono por asa. Me gustaría saber sobre este procedimiento.

Respuesta

En la actualidad disponemos de varios tratamientos para las mujeres que presentan alteraciones en el cuello de su matriz como displasia, Neoplasia intraepitelial cervical (NIC o CIN en inglés) o Carcinoma in situ. Estos tratamientos incluyen la criocirugía, el láser y la excisión o extirpación quirúrgica del área afectada.

En primer lugar, es necesario identificar el área del tejido cervical que está afectada para, a continuación, tratarla y eliminarla evitando así su empeoramiento o extensión a otras áreas sanas del cuello uterino. Existen dos tipos principales de tratamiento para las alteraciones cervicales: aquellos que destruyen el área dañada, denominados tratamiento ablativo, y aquellos que extirpan las áreas anómalas, denominados tratamientos excisionales. Algunas alteraciones se tratan mejor con uno de estos tipos de tratamiento mientras que otras pueden ser tratadas con otro tipo, dependiendo de las preferencias del paciente y del médico.Otras alteraciones, sin embargo, pueden ser seguidas sin tratamiento alguno, si el paciente y el médico así lo acuerdan.

Los procedimientos ablativos, que usan la criocirugía o el láser, son una alternativa a la conización o extirpación quirúrgica. Sin embargo, con estas técnicas no se obtiene ninguna muestra cervical ya que se destruye el tejido cervical . Estos procedimientos son puramente terapéuticos y no tienen valor diagnóstico. Son adecuados para pacientes seleccionadas con lesiones previamente bien caracterizadas histológica y colposcópicamente, en las que se ha descartado razonablemente la existencia de un cáncer invasivo, como parece el caso de esta paciente.

En el procedimiento de excisión electroquirúrgica con asa (cono por asa) la excisión puede hacerse con un dispositivo que utiliza la corriente eléctrica. Se inserta un asa de alambre, que usa una corriente eléctrica, en el interior de la vagina y se aplica sobre una porción en forma de cono del cuello uterino para eliminarla. Este procedimiento también se puede hacer con un bisturí láser que usa una energía de alta intensidad procedente de un haz de luz.

La excisión se puede hacer en la consulta del ginecólogo o en un quirófano con anestesia local del cuello cervical para evitar la aparición de dolor. Es común la aparición de un dolor sordo o una especie de calambre durante el procedimiento. Tras el tratamiento se suele aplicar una especie de pasta marrón para evitar la hemorragia. Por esto, a veces la mujer presenta un flujo vaginal oscuro tras la intervención. La mayoría de las mujeres tratadas de esta forma pueden volver a su actividad hatibual inmediatamente después del procedimiento. Se aconseja evitar las relaciones sexuales, no poner ningún objeto dentro de la vagina y no bañarse o nadar durante al menos un mes (sí puede ducharse) . Se aconseja, asimismo, una revisión ginecológica a las 6 semanas para comprobar que el cuello ha cicatrizado y el canal endocervical no se ha cerrado. Al cabo de 3-4 meses se realiza una nueva citología vaginal y una colposcopia de control.

Las complicaciones más habituales de esta técnica son el sangrado durante la intervención y tras la misma. Otras complicaciones, afortunadamente, mucho menos comunes son la rotura uterina, las infecciones y de forma tardía, la insuficiencia y la estenosis o estrechamiento cervicales.

Cordialmente,
Dra. Ana Palacios Marqués.


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