Anclaje del útero: cerclaje cervical

Pregunta

He tenido dos embarazos. En el primero, en la semana 16 se rompió la bolsa. Me dijeron que fue una bacteria. Volví a quedar embarazada y a las 23 semanas tuve un parto natural y lo perdí. Los médicos dijeron que la próxima vez habría que poner un anclaje en el útero, que tengo débil. Querría saber qué es y cómo se hace. Muchísimas gracias.

Respuesta

Querida amiga, gracias por tu consulta a NetDoctor.

El cuello uterino o cérvix es la porción fibromuscular inferior del útero, que se proyecta dentro de la vagina. Tiene forma cilíndrica y mide 3-4cm de longitud y unos 2,5cm de diámetro.

El cérvix tiene el canal endocervical con dos orificios, el cervical externo que asoma en la vagina y es visible a la exploración con el espéculo, y el cervical interno que contacta con el interior de la cavidad uterina.

El cuello uterino permite la salida de la sangre menstrual y la entrada de los espermatozoides. Se abre o dilata durante el parto para permitir la salida del feto. Durante el embarazo debe permanecer fuertemente cerrado aunque, en ocasiones, comienza a abrirse o dilatarse de forma temprana, dando lugar a abortos o partos prematuros. A la incapacidad funcional de retener una gestación antes de que ésta llegue a término se le denomina incompetencia cervical o ístmico-cervical.

La incompetencia cervical puede provocar abortos tardíos o del segundo trimestre (como son los dos abortos que me comentas que tú has padecido) o partos prematuros. Estas pérdidas tempranas del embarazo se caracterizan por la dilatación indolora del cuello uterino hasta que, en un momento dado, se rompen las membranas y se expulsa el feto vivo.

Hay una serie de condiciones que se relacionan con la incompetencia cervical, como son:
-Malformaciones del tracto genital: el útero bicorne, el útero septo y el útero doble pueden asociarse con incompetencia del cérvix uterino.

-La existencia de un traumatismo cervical previo, como un parto traumático previo o el antecedente de legrados con dilatación forzada del cuello uterino.

-Cirugía previa del cuello uterino, como la conización cervical.


Muchos casos de insuficiencia cervical, sin embargo, se pueden presentar en ausencia de alguna de estas condiciones.

En ocasiones, puede haber una invasión microbiana del líquido amniótico producida por el ascenso de gérmenes desde la vagina. Esta infección subclínica, es decir, asintomática, puede ser responsable de un aumento de la contractibilidad de la musculatura uterina y desencadenar contracciones uterinas indoloras, con la consiguiente dilatación del cuello cervical.

Desgraciadamente, el diagnóstico de incompetencia cervical se realiza, la mayoría de las veces, a posteriori, es decir, se deduce por la historia clínica de pérdidas gestacionales repetidas en el segundo trimestre del embarazo, que se producen de forma repentina y no dolorosa.

Existen ciertos métodos para evaluar la insuficiencia cervical antes de la concepción. El método clásico es la introducción de los llamados tallos de Hegar (cilindros metálicos en orden creciente de diámetro) en el interior cervical. Cuando el tallo del nº 8 (8mm) pasa fácilmente a través del canal cervical sin provocar dolor, se dice que el cérvix es incompetente.

Mediante la resonancia magnética nuclear (RMN) se puede diagnosticar este problema si encontramos un orificio cervical interno dilatado de más de 4,2mm, una longitud cervical menor de 31 mm y señales de densidad anormales en el estroma cervical.

Durante la gestación podemos medir la longitud y la dilatación cervicales mediante la ecografía transvaginal. Una longitud cervical calculada por ecografía menor de 2cm se considera anómala.

Para evitar pérdidas gestacionales tempranas en próximos embarazos contamos con las llamadas técnicas de cerclaje cervical. El objetivo de estas técnicas es reforzar el orificio cervical interno incompetente mediante la colocación de una material de sutura. Estas técnicas quirúrgicas se realizan mediante anestesia general o loco-regional. El momento óptimo para realizar el cerclaje cervical es entre las 13 y las 18 semanas de embarazo. Consiste en la colocación de una banda de sutura no reabsorbible alrededor del cerviz formando una estructura que llamamos bolsa de tabaco y al anudar esta banda se produce una reducción de la amplitud del canal cervical.

Cuando el embarazo llegue a su término o en cualquier momento en que aparezcan contracciones uterinas el cerclaje debe ser retirado. La retirada de éste se realiza en la consulta, es sencilla y no requiere ningún tipo de anestesia. Es importante resaltar que el cerclaje no garantiza absolutamente la corrección de la insuficiencia cervical, ya que existe un pequeño porcentaje de casos en que fracasa.

Tras la intervención de colocación del cerclaje se recomienda el reposo. La mayoría de ginecólogos también administran un tratamiento médico a base de progesterona, indometacina, ritodrine e incluso antibióticos, para evitar la aparición de contracciones uterinas e infecciones.

Aunque las complicaciones de la técnica son escasas, creo que debes conocerlas: aparición de sangrado, rotura accidental de las membranas y aparición de contracciones uterinas inducidas por la manipulación cervical.

Cordialmente,
Dra. Ana Palacios Marqués.


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