Alergias a animales domésticos

Pregunta

Tengo un bebé de un mes de vida y mis padres en su casa tienen un perro de raza pequeña. He oído que es malo para el bebé estar en la misma habitación que un perro porque le puede provocar alergia, aunque también he oído que no pasa nada porque esté en contacto o incluso que puede ser bueno ponerlo en contacto con el alérgeno porque crearía defensas contra él. Mi mujer es alérgica a la penicilina y tiene una leve alergia a los ácaros del polvo, a las gramineas, a algún tipo de césped. Yo me he hecho pruebas y en principio no soy alérgico a nada. Me gustaría que me pudieran echar una mano con qué hacer con el perro que mis padres tienen en su casa. Muchas gracias.

Respuesta

Gracias por depositar su confianza en nuestro servicio de información en salud de NetDoctor.

La consulta que usted nos ha formulado es ciertamente interesante y muy posiblemente muchas personas encontrarán útil la información que le voy a dar al respecto, por tratarse de un problema que se plantean muchos padres con animales domésticos en su hogar. Lo primero que quiero comentarle es que la respuesta a si la convivencia en la casa con un perro o un gato puede ser perjudicial para un niño de menos de un año de vida no está del todo clara, tal y como usted comenta, porque en la probabilidad de que una persona desarrolle cualquier tipo de alergia pesan mucho sus genes, del mismo modo que también cuentan los factores de exposición ambiental a los que el niño sea sometido. Dicho esto, también quiero decirle que la mayoría de los estudios científicos publicados parecen afirmar que a los niños en general no sólo no les perjudica el hecho de que exista en el hogar un perro o un gato durante su primer año de vida, sino que incluso puede protegerlos, favoreciendo por tanto un menor riesgo de aparición de alergias al pelo de mascota e incluso de alergias de todo tipo.

La explicación a este fenómeno vendría dada por la teoría higienista que viene a sostener que un ambiente muy preservado y excesivamente cuidado y limpio, al ser un ambiente con menor presencia de alergenos (sustancias que provocan sensibilización inmunológica y por tanto alergia) predispone a los niños a una modulación inmunológica diferente a la que hubiera sido más previsiblemente 'natural' y por tanto a una mayor reactividad inmunológica frente a dichas sustancias cuando estas aparezcan más tarde a lo largo de la vida. Esta teoría, aunque no del todo apoyada por todos los especialistas, resulta muy coherente con el hecho de que los fenómenos alérgicos hayan incrementado su incidencia en la población occidental en las últimas décadas de modo paralelo al perfeccionamiento de los hábitos higiénicos, y que las alergias sean más frecuentes en el medio urbano que en el rural, así como más abundantes en Occidente que en los países en vías de desarrollo.

Sin embargo le insisto en que cuentan también mucho los antecedentes familiares de alergia, que son muy indicativos de cierta parte de la vulnerabilidad que se puede padecer de antemano a este tipo de enfermedades. Por ello muchos estudios realizados en personas de cualquier edad o niños específicamente pertenecientes a familias con historial amplio de alergia los resultados de la exposición precoz a ciertos alergenos no son tan claramente positivos, y resultan más bien neutros.

Como conclusión final a todo esto, lo que mejor puedo decirle es que, para el caso concreto personal de su hijo que procede de una madre con alergia y un padre no alérgico, no existirían datos contundentes que permitieran aconsejar vivamente la presencia de animales domésticos en el hogar, pero que tampoco existen datos sólidos que lo desaconsejen, por lo que tomen ustedes la decisión que ustedes tomen, no deben nunca culparse si, por desgracia, su hijo acaba desarrollando algún tipo de alergia.

Cordialmente,
Dr. Alfonso J. Santiago Marí.


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