Operación de amígdalas

Pregunta

Quisiera que me informaran acerca de la operación para la hipertrofia amigdalar llamada por radiofrecuencia, en que no se eliminan las amígdalas sino que se reducen (para un niño de tres años y medio). ¿Es eficaz esa operación, tiene efectos secundarios, es definitiva o se tienen que volver a operar, etc...? También hay otra por laser y me gustaría que me la explicaran también. ¿Qué diferencia hay entre estas dos anteriores y la de la eliminación completa de las amígdalas y adenoides? ¿La hace la seguridad social en España?

Respuesta

No existe un consenso generalizado sobre la mejor técnica estándar de amigdalectomía. Básicamente los instrumentos que se utilizan en esta técnica quirúrgica son el bisturí, la diatermia (calor) o la combinación de ambos.

La instrumentación de esta técnica quirúrgica de amigdalectomía se realiza bien con disección llamada fría mediante un bisturí específico para realizar la extirpación de las amígdalas, una guillotina o un disector de amígdalas; o bien mediante electrodisección, utilizando un tratamiento monopolar (la punta de una aguja o de una espátula), bipolar (fórceps o tijeras) o la radiofrecuencia (coblación). Otras técnicas disponibles son el bisturí ultrasónico, el "microdebrider" o eliminador de restos, o el láser.

La técnica de amigdalectomía por radiofrecuencia es una alternativa a la cirugía tradicional que consiste en generar calor en el interior de los tejidos hasta destruirlos por medio de radiación electromagnética.

Mediante el empleo de radiofrecuencia, el tejido amigdalino puede ser extirpado total o parcialmente o reducido de volumen, insertando una sonda de radiofrecuencia en el espesor de la amígdala, con paso de energía ionizante a tejidos vecinos y disminución del volumen semanas más tarde.

Se la conoce también como ablación por radiofrecuencia, ablación en campo ionizado, coblación (del inglés coblation: "cold ablation") o electrodisociación. Posee principios quirúrgicos similares a la diatermia bipolar o electrocirugía. En ambos métodos, una corriente alterna que pasa entre los electrodos activos en el extremo del equipo produce destrucción en el tejido adyacente a los electrodos. En la diatermia bipolar, el contacto directo entre los electrodos y el tejido genera temperaturas locales de 400º a 600º, lo que provoca un incremento de calor de los contenidos intracelulares y vaporización subsiguiente de las células.

En contraste, en la coblación se requiere llenar el espacio físico situado entre los electrodos con un medio rico en sodio (ej. suero fisiológico isotónico o gel salino). Al aplicar radiofrecuencia, este medio sería disociado en iones de sodio libres. Se generaría un campo de plasma ionizado, cuya energía liberada sería responsable de la destrucción de puentes intercelulares, conduciendo a una disociación tisular (del tejido).

Mediante el empleo de radiofrecuencia, el tejido amigdalino puede ser:

-Extirpado completamente mediante disección a lo largo del plano capsular, muy parecido a la cirugía tradicional;

-Extirpado parcial o subtotalmente, extrayendo este tejido en bloque, evitando rasgar la cápsula subyacente;

-Reducido de volumen por medio de la inserción de una sonda de radiofrecuencia en el espesor de la amígdala, con paso de energía ionizante a tejidos vecinos y disminución de volumen semanas más tarde.

En el primero de los casos, la morbilidad postoperatoria es muy semejante a la de la cirugía tradicional.


Las otras técnicas comentadas son similares en ejecución y resultados. No me consta que se realicen en ningún hospital de la Seguridad Social en este momento.

Esperando haber podido ser de ayuda reciba un cordial saludo,

Dr. Salvador Pertusa Martínez


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