Vitamina D: es necesario algo de sol, pero no demasiado

Es necesario un cierto nivel de exposición al sol para que el cuerpo sintetice y asimile la vitamina D. Y nos han advertido tanto de que el exceso de sol es malo, que los médicos de Atención Primaria en España comienzan a pedir, en los análisis de sus pacientes, la determinación del nivel de dicha vitamina.

Dicho de otro modo: es bastante frecuente tener niveles bajos de vitamina D. Por falta o por exceso de sol. Un lío.

No sólo porque mucho sol puede causar cáncer de piel a largo plazo, sino porque ahora un nuevo estudio señala que una exposición solar excesiva puede en realidad reducir los niveles de la esencial vitamina.

La piel bronceada podría ofrecer protección contra los nocivos rayos UV del sol, pero ese aumento en el pigmento bloquea la síntesis de la vitamina D y limita la capacidad de la piel de producirla , según los investigadores.

"Nuestros hallazgos sugieren que el bronceado, que constituye una protección contra los nocivos efectos de la irradiación ultravioleta (UV), limita el aumento progresivo en sangre de la vitamina D hasta concentraciones óptimas", apuntó el director del estudio, Dr. Francisco Bandeira, de la Universidad de Pernambuco, en Recife, Brasil.

Para el estudio, los investigadores examinaron a casi mil personas de ambos sexos de Recife, que tenían entre 13 y 82 años de edad. Todos tenían una significativa exposición diaria al sol, ninguno usaba filtros solares y no tomaban complementos de vitamina D.

Usando la clasificación de piel de Fitzpatrick, (una escala numérica del color y del tipo de piel usada por los dermatólogos), los investigadores evaluaron la respuesta de los distintos tipos de piel a la luz UV. En general, puntuaciones más altas indican tonos de piel más oscuros, y una tendencia a broncearse, no a quemarse.

Algo sobre el sol

También se calculó el índice solar de los participantes, multiplicando el número de horas de exposición al sol a la semana por la fracción de piel expuesta.

Los investigadores compararon las puntuaciones de índice solar de los participantes y el tipo de piel con su nivel de vitamina D en sangre. La mayoría de participantes con una exposición diaria muy alta al sol tenían unos niveles de vitamina D más bajos de lo normal.

En total, el 72 por ciento de los participantes tenían deficiencia de vitamina D. Los que carecían de este nutriente tendían a ser mayores, y a tener unos valores de índice solar más bajos, halló el estudio.

"Nuestra investigación mostró que, en una muestra grande de individuos que vivían en una región tropical localizada a 8 grados al sur del Ecuador, con tasas muy altas de exposición al sol y una irradiación UV extremadamente alta, la mayoría de personas tenían niveles de vitamina D por debajo de los 30 ng/ml (nanogramos por mililitro), el umbral de la normalidad", señaló Bandeira en un comunicado de prensa de la Endocrine Society.

Los hallazgos fueron presentados en la reunión anual de la Sociedad, en Boston, y están pendientes de publicación.


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