Las vacunas para los adultos: no sólo la gripe

La prevención frente a enfermedades infecciosas es importante a lo largo de todas las etapas de la vida. Pero, por varias causas, aunque los adultos vacunen a sus hijos no lo hacen consigo mismos, lo cual es un error.

La Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) acaba de presentar la nueva guía con las Recomendaciones de vacunación para adultos y mayores. 2016-2017, cuyo objetivo es establecer recomendaciones de vacunación en adultos y mayores que sirvan de guía en la práctica asistencial a los profesionales sanitarios, para promover su aplicación en todos los niveles de atención sanitaria, así como aumentar las actuales coberturas de vacunación en adultos existentes en España.

El documento destaca que la vacunación es una de las estrategias más importantes en la prevención primaria de las enfermedades infecciosas con que cuenta la salud pública en la actualidad. Asimismo, señala los enormes beneficios logrados gracias a la introducción de programas de vacunación masiva destinados a la infancia. Gracias a ellos se han alcanzado importantes coberturas de vacunación y se ha logrado una disminución significativa de la incidencia y morbimortalidad de las enfermedades inmunoprevenibles. Sin embargo, la vacunación del adulto no recibe las mismas prioridades, cuando en muchos casos, el sistema inmune del anciano está debilitado. Además hay que tener en cuenta las previsiones de envejecimiento de la población. Por ello, resulta prioritario trabajar en la correcta vacunación sistemática del adulto, resalta el Dr. José Antonio López Trigo, presidente de la SEGG.

Por qué los adultos se vacunan poco

Las principales causas son diversas:

  • Ausencia de vacunación, o vacunación incompleta en la infancia
  • Falta de administración de dosis periódicas de recuerdo para mantener la protección
  • Confianza generada al reducirse la circulación del agente infeccioso, y
  • Falta de educación sanitaria, entre otras.

La baja tasa de vacunación del adulto puede traer consigo graves consecuencias en el ámbito de la salud pública, pudiendo llegar a desplazar enfermedades propias de la infancia a la edad adulta, lo que a su vez puede provocar mayores complicaciones que en los niños.

Además, no debe olvidarse que los adultos son una fuente de infección para los lactantes u otros colectivos sin protección, y que se pueden dar brotes en colectivos de adultos no inmunizados o con bajas coberturas de vacunación.

Principales vacunas recomendadas para el adulto

La SEGG promueve la vacunación sistemática frente a la gripe y el neumococo. Además, para la correcta protección de los adultos sanos con enfermedades crónicas recomienda también la vacunación contra tétanos, difteria, tos ferina, varicela, herpes zóster, meningococo C, hepatitis B y virus del papiloma humano, con particularidades de pauta según edad y situaciones especiales (ver Tabla).

Para la elección de las vacunas incluidas en el calendario de la SEGG, se han analizado los datos disponibles en nuestro país sobre morbilidad, mortalidad, letalidad y discapacidad de las diferentes enfermedades inmunoprevenibles que afectan a la población adulta española, explica López Trigo.

Ver toda la información en el documento emitido por la SEGG.

Las vacunas, seguras y eficaces

La SEGG insiste en que las vacunas son seguras, eficaces y proporcionan beneficios no solo personales, sino también comunitarios. De hecho, la vacuna de la gripe reduce la hospitalización de personas mayores en más de un 30 por ciento y la mortalidad por todas sus causas en un 50 por ciento.

Publicidad

.

¿Le ha parecido interesante?

2 votos, media: 5 sobre 5

Comparta en Redes Sociales