¿Se abusa de la aspirina?

La esperanza de prevenir un ataque cardiaco o un accidente cerebrovascular (ACV) mueve a muchos a tomar una dosis baja (100 mg) de aspirina diaria.

El motivo: hace mucho que se sabe que en quienes ya han sufrido un ataque cardiaco o un ACV, una dosis baja de aspirina puede reducir el riesgo de recaídas.

La aspirina no es precisamente inocua

La cosa es más complicada cuando se trata de prevención, lo que los médicos denominan "prevención primaria". En general, los beneficios de la terapia con aspirina son más pequeños, y en muchas personas quizá no justifiquen las desventajas.

La aspirina no es inocua

"La aspirina no es un medicamento sin riesgos", advirtió el Dr. Ravi Hira, director del estudio y cardiólogo del Baylor college of Medicine, en Houston.

Anotó que el fármaco puede provocar sangrado gastrointestinal grave, o un ACV hemorrágico (hemorragia cerebral).

Pero se tiende a obviar los riesgos de sangrado, dijo Hira, en parte porque la aspirina es muy conocida y está fácilmente disponible sin receta. El estudio mostró que casi el 12 por ciento de los pacientes quizá hayan recibido una indicación de aspirina de forma innecesaria. Sus riesgos de problemas cardiacos no eran lo suficientemente altos como para justificar los riesgos del uso de aspirina a largo plazo.

La idea de proteger el corazón simplemente tomando una pastilla es, desde luego, atractiva, dijo. "Es evidente que resulta más fácil tomar una pastilla que cambiar el estilo de vida", apuntó.

Calcule sus riesgos

Estos tests pueden ayudarle a comprobar el riesgo en que se encuentra:

¿Qué es un riesgo ‘suficientemente alto’?

Para el estudio, se definió como tener una probabilidad superior al 6 por ciento de sufrir un ataque cardiaco o ACV en la próxima década.

El equipo de Hira basó esa definición en las recomendaciones de la American Heart Association y del Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de EE. UU.

Los resultados se basan en los expedientes de más de 68.000 cardiópatas en Estados Unidos. El grupo incluía a personas con hipertensión que aún no habían contraído una enfermedad cardiaca.

Como conclusión, se afirma que los médicos deben tener en cuenta los factores de riesgo cardiovasculares de los pacientes (edad, diabetes, hipertensión, colesterol alto y tabaquismo) y evaluarlos sin perder de vista el riesgo de sangrado.

La opinión de Valentín Fuster: cuidarse, claro

"Con frecuencia, el riesgo de sangrado es más alto que el riesgo de ataque cardiaco o ACV", señaló el Dr. Valentín Fuster, cardiólogo y profesor de medicina de la Escuela de Medicina Icahn de Mount Sinai, en Nueva York.

Fuster, que no participó en el estudio, se mostró de acuerdo en que la tentación de tomar pastillas puede ser grande. Y aunque algunas personas necesitan medicamentos (por ejemplo, para controlar la hipertensión, la diabetes o el colesterol), las pastillas solas no son la solución, señaló Fuster.

"La respuesta es cuidarse", afirmó. "Eso significa hacer ejercicio, vigilar la dieta, no fumar".

El estudio se publicó en la revista Journal of the American College of Cardiology.

.

¿Le ha parecido interesante?

1 votos, media: 5 sobre 5

Contenido Relacionado

Comparta en Redes Sociales