Por qué no es sano el aburrimiento

Una investigación asocia aburrirse con comer insano.

Existe quizá una razón por la que esa galletita o esa bolsa de patatas –esas chuches– a media tarde resultan irresistibles. Un nuevo estudio ha identificado el aburrimiento como un factor clave en la generación de esas ansias por dulces o chucherías.

Vamos, que adelgazar, además de dieta y ejercicio, podría ser tan simple como llevar una vida más interesante.

Todo se debe a la hormona dopamina, el neurotransmisor que ayuda a controlar los centros cerebrales del placer. Cuando los niveles de dopamina caen, lo que sucede cuando el cerebro no está suficientemente estimulado por la actividad, tratamos de compensarlo de otra manera. Picando algo, generalmente comida basura.

El estudio, llevado a cabo por la University of Central Lancashire, dividió a los participantes en dos grupos, a quienes se pusieron diferentes películas. Al primer grupo, una proyección entretenida, pero otra aburrida al segundo. Ambos grupos tenían a su alrededor platos con diferentes cosas para picar; algunos de ellos con comida sana, como ensaladas o fruta, mientras que otros tenían, por llamarlo de alguna manera, comida basura: patatas, dulces y chocolates. Seguro que no acierta cuál de los dos grupos consumió más comida basura (bingo: el segundo).

Un segundo experimento, para el que se pidió a los participantes que rellenaran cuestionarios antes y después de la aburrida tarea de copiar las letras C y D una y otra vez, mostró que los participantes tenían preferencias marcadísimas por el tipo “insano” de comida (dulces y aperitivos ricos en grasas) después de llevar a cabo la soporífera tarea.

Es sabido de siempre que cuando estamos tristes, deprimidos o preocupados a menudo buscamos consuelo en comida basura, pero esta investigación constituye la primera evidencia de que el aburrimiento queda científicamente definido también como desencadenante.

“Esto refuerza la teoría de que el aburrimiento está relacionado con niveles bajos de dopamina y que tratamos de compensarlo comiendo azúcar y grasas. Cuando estamos aburridos, buscamos estímulos. Estando en la oficina, con obviamente limitados estímulos, un dulcecito puede proporcionarlo, con un aumento de la dopamina, dijo la directora del estudio, Dra. Sandi Mann, de dicha Universidad.

"El aburrimiento está siendo todo un puntal para los productores de este tipo de comida y para los fabricantes de máquinas expendedoras, que saben muy bien dónde colocarlas: donde la gente se aburre", añadió Mann

Cuándo más puede surgir la tentación

A veces resulta difícil resistirse al sex-appeal de la comida poco sana; y no sólo el aburrimiento nos vuelve vulnerables a la tentación:

Cuando estamos alicaídos

Todos hemos pasado por algún momento (o dos… bueno, incluso tres) en que nos hemos tirado en el sofá, en pijama, a ver cualquier cosa en televisión.

Y no pasa nada, todos somos humanos.

Pero lo que nadie queremos es encontrarnos atiborrándonos de chuches cuando las cosas no salen. En general, además, esto nos hace sentir peor, creando un sentimiento de culpa que a su vez nos arrastra más abajo aún. De modo que cuando todo se vuelva a torcer, sude un poco: salir a correr un rato mantendrá el corazón activo e incrementará los niveles de dopamina, lo que le levantará el ánimo y contribuirá a que esté más sano.

Cuando no estamos satisfechos

La comida siempre se ha asociado a recompensas. Esta es la razón de que cuando algo bueno nos pasa enseguida invitamos a quien sea a picar algo. Bueno, no pasa nada si es ocasional, pero no debe convertirse en una costumbre.

La próxima vez que le pase algo bueno, pruebe a no comprar ese cava sino un frasquito de sales de baño o ese perfume o…

Las ocasiones especiales

En teoría, no pasa nada si come insano solo en “ocasiones especiales”. Pero si esta semana tiene una fiesta de la oficina, dos cumpleaños y una boda, la cosa cambia. Hay que decidir qué ocasiones son realmente especiales y cuáles no y evitar picar en las que no lo sean. Decline amablemente ese trozo de tarta de cumpleaños en la oficina (el tercero de la semana) y disfrute en cambio del espléndido buffet de la boda de su mejor amigo.


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