Ojo con abusar del omeprazol

Omeprazol, lansoprazol, pantoprazol, rabeprazol, esomeprazol… La lista es muy extensa; sólo en el caso del omeprazol hay al menos 45 especialidades farmacéuticas en el mercado, en España.

Omeprazol es el segundo fármaco más vendido en nuestro país, por detrás del paracetamol y por delante del ibuprofeno. Es de venta libre, o sea que no necesita receta, y la gente tiende a usarlo… como si fuera sal de frutas.

Sólo de omeprazol, hay al menos 45 especialidades en España

Todos pertenecen al tipo de antiácidos llamado inhibidores de la bomba de protones (IBP), que actúan reduciendo la cantidad de ácidos producidos en el estómago. Y que, según un nuevo estudio, podrían vincularse con daño renal a largo plazo.

Los usuarios de dichos fármacos tienen un riesgo entre un 20 y un 50 por ciento más alto de contraer una enfermedad renal crónica que los no usuarios, dijo el director del estudio, Dr. Morgan Grams, de la Johns Hopkins University, en Baltimore. Aunque no se establece una relación causal directa, según Grams, "hallamos un riesgo creciente con una dosis creciente. Eso sugiere que quizá el efecto observado es real".

El uso de antiácidos recetados ya se ha vinculado con problemas renales a corto plazo, como lesión renal aguda y una enfermedad renal inflamatoria llamada nefritis intersticial aguda, dijo Grams.

Ahora, estudios más recientes muestran un vínculo entre los fármacos y la enfermedad renal crónica, en que los riñones pierden su capacidad de filtrar la sangre de manera efectiva. Con el tiempo, la enfermedad renal crónica puede conducir a la insuficiencia renal, obligando a una persona a someterse a diálisis regular, y tal vez a un trasplante de riñón.

Los riesgos de abusar del omeprazol no afectan sólo al riñón. Muchos estudios avalan que el consumo prolongado puede causar un déficit de vitamina B-12. La falta de esta vitamina puede causar demencia, daños neurológicos, anemia megaloblástica (o perniciosa) y otras complicaciones.

Aunque este estudio no debe hacer que nadie deje de tomar automáticamente los inhibidores de la bomba de protones, los usuarios regulares deben hablar con el médico sobre si realmente los necesitan, aconsejó Grams.Existen alternativas que pueden resultar igualmente válidas en muchos pacientes, como Pepcid, Tagamet o Zantac.

"Dicho esto, hay pacientes de reflujo con acidez que de verdad necesitan los IBP para ayudarles con sus síntomas", concluyó Grams.

El estudio se publicó en la revista JAMA Internal Medicine. Puede leer un resumen aquí, en inglés.


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