Los niños comen más sano si cocinan

El "boom" de la cocina en España ha alcanzado a los niños, con el programa MasterChef Junior como máximo exponente. Bueno, pues un estudio reciente muestra que los niños que cocinan son más propensos a comer saludablemente, o sea, a consumir más frutas y verduras.

Cuando cocinan ellos, comen más sano

Clases de cocina

Los programas y las clases de cocina para niños parecen influir de manera positiva en sus preferencias y conductas alimentarias, según una nueva investigación. Y, aunque no se observaron los efectos a largo plazo, los hallazgos sugieren que dichos programas podrían ser de ayuda para que los niños adopten hábitos saludables duraderos.

"Es importante que los niños contemplen positivamente los alimentos sanos", dijo el Dr. Derek Hersch, autor principal del estudio, que también trabaja en un programa educativo de cocina llamado Food Explorers de la Minnesota Heart Institute Foundation. "Crear hábitos y conductas a esta edad es lo más importante de todo".

Obesidad infantil: un problema creciente

Esta investigación llega en un momento en que las tasas de obesidad infantil han aumentado con rapidez. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU., más de un tercio de los adolescentes del país eran obesos en 2012.

En España, Según un estudio de la Fundación Thao, un 28,3% de niños de entre 3 y 12 años (casi tres de cada diez) tiene exceso de peso —un 7,1% padece obesidad y un 21,2% sobrepeso— una cifra persistente que se mantiene en los últimos años y que, según la OMS, aumentará en los próximos años.

La causa, al menos en parte, radica en la reducción significativa de las comidas en casa, desde 1980, según la información de respaldo del estudio. Según este dato, somos más propensos a comer en restaurantes, donde las comidas son más calóricas y menos nutritivas, indicó el estudio.

La Dra. Sara Haas, portavoz de la Academy of Nutrition and Dietetics, indicó que el tiempo es un factor relevante. "Tiene mucho que ver con comer alimentos más ‘convenientes’, porque los padres no tienen tiempo y quizá no hayan aprendido a cocinar comida saludable", señaló.

Programas educativos

Los programas educativos de cocina, como Food Explorers, enseñan a los niños nuevos alimentos saludables y cómo prepararlos. También enfatizan la importancia de comer cinco piezas de fruta y verdura al día.

En Food Explorers, un padre voluntario explica un nuevo alimento al grupo, y los niños lo preparan: pinchos de frutas o ensaladas de espinacas, por ejemplo. En función del programa, los niños quizá lleven a casa información sobre alimentos saludables para que se la den a los padres, explicó la revisión.

"Si se consigue que participen en la cocina, están un 100 por ciento interesados y quieren hacer más cosas. Es sorprendente", dijo Haas, que también es chef.

Los autores enfatizaron la importancia de que los padres se involucren en los hábitos alimentarios de sus hijos. Los padres que no pueden inscribir a sus hijos en una clase de cocina pueden conseguir unos beneficios parecidos si hacen que sus hijos les ayuden a preparar la comida en casa, comentaron.

El estudio se ha publicado en la revista Preventing Chronic Disease: Public Health Research, Practice and Policy.

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