El marisco es bueno para el feto

El desarrollo neurológico óptimo del feto depende de nutrientes específicos que se obtienen únicamente de la dieta, incluido el ácido docohexanoico, un ácido graso esencial omega 3, del que el marisco es una fuente muy rica.

Un bajo consumo de marisco durante el embarazo podría llevar a un déficit fetal de estos ácidos grasos esenciales y resultar en efectos adversos en su desarrollo neurológico.

En resumen

Este estudio muestra que, al contrario de lo que se suponía, el consumo de marisco favorece el desarrollo neurológico del feto

    Los autores de este trabajo analizaron un estudio observacional de cohortes, el estudio longitudinal de padres y niños de Avon, para evaluar si el consejo es suficiente para proporcionar protección frente a los efectos adversos del desarrollo neurológico. Este estudio se diseñó para evaluar los factores medioambientales (incluida la dieta) durante y después del embarazo que pudieran afectar el desarrollo, la salud o el bienestar del niño.

    Los resultados mostraron que los hijos de madres que habían consumido más de 340 gramos por semana de mariscos obtuvieron resultados nunca peores que los hijos de mujeres que tomaron menos mariscos. Sin embargo, los niños de madres que no tomaron marisco presentaron mayor riesgo de resultados adversos o subóptimos. Una mayor ingestión materna de ácidos grasos se asoció con un menor riesgo de desarrollar un coeficiente intelectual verbal subóptimo en una curva dosis respuesta no lineal.

    El consumo de mariscos durante el embarazo se asoció de forma significativa con 9 de los 23 resultados analizados (en cada caso cuanto mayor fue la ingestión de marisco por parte de la madre menor fue la probabilidad del niño de presentar puntuaciones subóptimas).

    Los investigadores señalan que la información obtenida en este estudio no muestra prueba alguna de que el consumo de más de tres porciones de marisco a la semana durante el embarazo tenga un efecto adverso sobre el comportamiento o el desarrollo del niño como se había sospechado hace varios años y por lo que se propuso restringir su consumo al haber detectado posibles neurotoxinas en los mariscos. Por el contrario, el consumo materno de más de 340 gramos de marisco a la semana fue beneficioso para el desarrollo neurológico del niño.

    Los autores concluyen que lejos de recomendar a las embarazadas que limiten su consumo de mariscos, en este estudio demuestran que los hijos de madres que consumieron pequeñas cantidades de marisco (menos de 340 gramos semanales) tenían más probabilidades de presentar resultados de desarrollo neurológico subóptimo que los niños de madres que consumieron más mariscos de las cantidades recomendadas.

    ¡Las embarazadas tienen ahora buenas excusas para darse unos antojos con unos buenos marisquitos de la bahía!

    Maternal seafood consumption in pregnancy and neurodevelopmental outcomes in childhood (ALSPAC study): an observational cohort study. Joseph R Hibbeln, John M Davis, Colin Steer, Pauline Emmett, Imogen Rogers, Cathy Williams, Jean Holding. Lancet 2007; 369: 578-85.
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