Dolor de cabeza infantil

Por el Dr. Salvador Pertusa Martínez, médico de familia

Dolor de cabeza infantil

De los estudios realizados en adultos sabemos que los pacientes que sufren dolores de cabeza tienen una peor calidad de vida y, a menudo, sus funciones sociales, laborales y familiares se ven afectadas. Pero los dolores de cabeza no son exclusivos de los adultos: los niños y adolescentes también los padecen con cierta frecuencia.

Cifras

Este estudo muestra que:

  • Cerca del 7% de los niños habían experimentado un dolor de cabeza grave o frecuente durante el año anterior a la encuesta.
  • Uno de cada diez niños de 5 a 15 años y uno de cada tres adolescentes de 15 a 19 años sufre jaquecas.

Se estima que, aproximadamente, uno de cada diez niños de 5 a 15 años y uno de cada tres adolescentes de 15 a 19 años sufre jaquecas, un tipo especial de cefalea o dolor de cabeza.

Además

El dolor de cabeza se ha asociado a niveles más altos de:

  • problemas emocionales
  • problemas de conducta
  • falta de atención - hiperactividad
  • problemas con sus compañeros.

Los factores que pueden predecir la aparición de dolores de cabeza en los niños incluyen dificultades para dormir, cansancio importante, mareo al viajar, hacerse pis en la cama, enfermedades crónicas o prolongadas, dificultades para concentrarse, y tener una madre que haya sufrido dolores de cabeza con anterioridad. También el dolor de cabeza se ha asociado a determinadas características de la personalidad y factores psicológicos del joven como rigidez emocional, tendencia a no exteriorizar sus sentimientos, depresión, ansiedad, pesimismo, sensibilidad e hiperactividad. Otro factor importante es el estrés o la tensión vivida dentro de la familia o en el colegio.

Los dolores de cabeza en los niños causan absentismo escolar y, además de esta pérdida de días de colegio, los jóvenes que los padecen señalan que el dolor les afecta en las relaciones con su familia y sus compañeros y, en definitiva, empeora su calidad de vida.

Este estudio (Las asociaciones entre los dolores de cabeza en la infancia, las dificultades emocionales y de comportamiento y el uso de los cuidados de salud) fue diseñado para examinar las dificultades y deterioros relacionados con las emociones, la concentración, el comportamiento y la función social entre niños con dolores de cabeza frecuentes o graves.

Los autores entrevistaron a cerca de 10.000 niños y jóvenes americanos de edades comprendidas entre 4 y 17 años.

Los resultados mostraron que cerca del 7% de los niños habían experimentado un dolor de cabeza grave o frecuente durante el año anterior a la encuesta. Globalmente estos niños tenían más de 3 veces más de posibilidades de tener un nivel alto de dificultades frente a los que no padecían dolores de cabeza y casi 3 veces más de posibilidades de tener un nivel alto de deterioro, lo que sugería temas potenciales de salud mental. De la misma forma estos niños y jóvenes mostraban niveles más altos de problemas emocionales, de conducta, inatención-hiperactividad y problemas con sus compañeros que los jóvenes que no tenían dolor de cabeza. Por último, mostraron también malestar psicológico por sus dificultades, que sentían interferían con su vida cotidiana, sus amistades, el aprendizaje en clase y sus actividades de ocio. Asimismo, los niños con cefaleas tuvieron más probabilidades que los niños sin dolor de cabeza de haber acudido a un profesional de salud mental o a un médico general a lo largo del año previo y debido a problemas emocionales o de conducta.

Los investigadores concluyen que ya que estos niños y jóvenes sufren un dolor importante, limitación funcional y una peor calidad de vida por sus cefaleas, se debería plantear en ellos un cuidado integrado que contemplara una aproximación bio-psico-social, es decir, no sólo cuidados médicos biológicos u orgánicos sino también tuviera presente en estos pacientes los aspectos psicológicos y sociales.

¡Investiguemos a los niños que se quejan de dolor de cabeza! Algo puede estar pasándoles y esta es su forma de pedirnos ayuda.

The associations among chilhood headaches, emotional and behavioral difficulties, and health care use. Tara W. Strine, Catherine A. Okoro, Lisa C. McGuire, Lina S. Balluz. Pediatrics, 2006: 117, 5: 1728-1735.
.

¿Le ha parecido interesante?

Comparta en Redes Sociales