El cáncer al que nos arriesgamos casi diariamente

Cada vez hay más consciencia de cánceres como el de mama, el de próstata y otros, pero los cánceres del intestino parecen estar olvidados, como el cáncer colorrectal, que es el primero en incidencia (sin distinción de sexo) en España, con más de 34.000 nuevos casos anuales (Sociedad Española de Oncología Médica, 2014). Se cobra alrededor de 16.000 muertes anuales.

Sin embargo, el cáncer colorrectal es uno de los más curables: hasta el 90 % de los casos se curan si se detectan tempranamente.

Quizá influya una cierta renuencia a hablar de temas digestivos; podría ser un tema en cierto modo tabú. No está claro, pero el resultado es que no hablarlo inmediatamente con el médico nos sitúa en un riesgo altísimo de aplazar el diagnóstico, con el consiguiente aumento de la mortalidad de este tipo de cáncer.

Pero el problema no es sólo ése y cada vez está más claro que se tiende a hacer caso omiso al más que importante cambio de estilo de vida.

Un reciente estudio, realizado por la International Agency for Research on Cancer (IARC) pone de manifiesto una asociación significativa entre la incidencia del cáncer de colon y el desarrollo económico de un país. Estudiando los datos de 184 países, se encontró que, a más desarrollo, mayor incidencia del cáncer en cuestión. Los investigadores concluyeron esta asociación se debe a los cambios en los estilos de vida producidos en los países de economías emergentes.

La directora del estudio, Dra. Melina Arnold, enfatizó que “el cáncer colorrectal constituye el índice más claro de la evolución social y económica de una comunidad”.

Cómo estamos incrementando los riesgos

Los siguientes factores de estilo de vida: dieta, ejercicio, tabaco y alcohol son considerados como arriesgados cara al cáncer colorrectal. La European Prospective Investigation into Cancer es un proyecto a largo plazo, comenzado en 1992, y como primera medida asevera que una dieta rica en fibra reduce el riesgo de este cáncer.

“Sabemos que el cáncer de intestino es esencialmente una enfermedad occidental. Los emigrantes africanos a Occidente adoptan el riesgo de cáncer de colon local en apenas una generación y el análisis sugiere que la dieta es la principal causa. Una dieta rica en fibra y baja en grasas y en proteínas, como lo son las africanas, provoca la disminución significativa de la inflamación del intestino y reduce los bio-marcadores potencialmente proclives al cáncer; esto se puede revertir en un par de semanas”.

En 2015, la IARC concluyó que las carnes procesadas (sobre todo) y rojas (en menor medida) son posibles causas de cáncer colorrectal, así como de los de páncreas y próstata. El análisis de las cantidades necesarias para incrementar el riesgo, mostró que 50 gramos diarios de carne procesada lo incrementan en un 18%.

“El riesgo de desarrollar cáncer de colon por causa del consumo de carnes procesadas sigue siendo pequeño, pero se incrementa con la cantidad de carne ingerida”.

¿Qué se puede hacer?

Como primera medida es imperativo saber distinguir los síntomas de un cáncer intestinal, algo que con seguridad no toda la población conoce. Es necesario ser consciente de ello y que Sanidad intervenga en este sentido. Y no sólo se trata de conocerlos, sino de adoptar los cambios en el estilo de vida que permiten minimizar el riesgo.

  • Muchos estudios muestran una fuerte correlación entre el consumo elevado de alcohol con los cánceres intestinales y se estima que uno de cada diez casos va estrechamente ligado al alcohol. Si es bebedor, bajar el consumo bajará igualmente el riesgo.
  • Hay igualmente una asociación cierta entre la enfermedad y el consumo de carnes rojas (ternera o buey, cordero y cerdo) y procesadas (salchichas, bacon, jamón). Debe igualmente reducir el consumo, sustituyéndolas por pescado, pollo y pavo, fruta y verduras.
  • El tabaco incrementa los riesgos de muchos cánceres incluyendo el de intestino. Busque ayuda para dejarlo: en su Centro de Salud o su propio farmacéutico podrán servir de ayuda.
  • Hay una fuerte evidencia de que el ejercicio reduce el riesgo de cáncer intestinal. Ejercitarse regularmente, unido al seguimiento de una dieta equilibrada no sólo reduce los riesgos, sino que aporta muchos otros beneficios al organismo.
  • Seguir los programas de cribado es fundamental para la detección precoz del cáncer.
  • No ignore los síntomas de cáncer intestinal, que incluyen cambios en los hábitos intestinales (si la dieta sigue siendo la misma), sangre en las heces, cansancio anómalo y pérdida inexplicable de peso. Con cualquiera de estos síntomas, consulte con su médico de familia lo antes posible. Puede aparecer a cualquier edad y, de hecho, cada vez aparece en más jóvenes (si bien la mayoría de los casos se diagnostican a personas de más de 60).

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