Los biberones grandes pueden provocar obesidad infantil temprana

Dar un biberón grande a los bebés podría predisponerlos a un excesivo aumento de peso y a una proporción entre peso y estatura (IMC o índice de masa corporal) mayor de lo normal, sugiere un nuevo estudio.

La investigación, publicada en la revista Pediatrics, mostró que el tamaño del biberón en la primera infancia es un factor importante para el aumento excesivo de peso y de un riesgo más alto de obesidad a los 6 meses.

"Intentamos averiguar qué factores podrían prevenir la obesidad temprana y cuáles fomentarían un crecimiento sano el primer año de vida", dijo el Dr. Charles Wood, coautor del estudio, de la Universidad de Carolina del Norte, en Chapel Hill.

Los investigadores siguieron la alimentación de 298 bebés alimentados exclusivamente con biberones, no con leche materna, entre los dos y los seis meses de edad.

Casi la mitad de los padres les daban un biberón "grande", definido como de 175 mililitros (o centímetros cúbicos) o mayores. La media del aumento de peso fue de 2,7 kilos, pero los bebés alimentados con un biberón grande aumentaron 198 gramos más y su índice de masa corporal era mayor cuando cumplieron seis meses.

"Los bebés alimentados con biberón pueden estar siendo alimentados en exceso, máxime si los padres animan al bebé a acabarse el biberón aunque muestre señales de estar saciado", añadió Wood.

"Potencialmente les estaban alimentando en exceso", apuntó.

Investigaciones anteriores habían reportado que los bebés alimentados con biberón tienen un riesgo más alto de obesidad en un momento posterior de la vida.

La American Academy of Pediatrics afirma que tanto la leche materna (por supuesto) como los biberones de marcas de confianza son seguros y saludables. La sugerencia es, sin embargo, amamantar exclusivamente durante el primer año, para la salud en general y para reducir el riesgo de obesidad.

Los investigadores proporcionaron algunas pistas para saber a qué atenerse:

  • Bebé con hambre: tiene la boca abierta, hace ruidos con los labios, se lleva la mano en la boca o se inclina hacia el biberón. El llanto puede ser una señal extrema de hambre.
  • Bebé saciado: se aparta del biberón o le da manotazos, sacude la cabeza, actúa de forma distraída y pasea la mirada durante el biberón. O se queda dormido.

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    "Cada bebé come de forma distinta, pero a los 2 meses toman sobre 118 mililitros. Lo ideal es que, para un bebé pequeño, se llene un biberón con esa cantidad y ver si quieren más; si es así, hacer más cantidad. Realmente se trata de ver si están llenos", sugirió Wood.


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