Los bebés son más sensibles al dolor que los adultos

Los bebés sienten dolor de la misma manera que los adultos, según un nuevo estudio que contradice las creencias de algunos expertos de que los bebés no sienten dolor.

“Se ha argumentado que el cerebro de los bebés no está lo suficientemente desarrollado para que puedan sentir dolor”, dijo la autora líder del estudio, Dra. Rebeccah Slater, de la Universidad de Oxford, en Inglaterra. "Nuestro estudio ofrece la primera evidencia de que no es el caso".

Pueden ser más sensibles al dolor que los adultos

"La investigación sugiere que, en realidad, los bebés no solo experimentan dolor, sino que pueden ser más sensibles que los adultos", continuó en un comunicado de prensa de la universidad.

Añadió que "esto es particularmente importante en el tratamiento del dolor, ya que los bebés no puedan expresarlo y no es fácil evaluarlo con la mera observación".

Slater dijo que los bebés se ven a diario sometidos a procedimientos dolorosos, pero a menudo no existen protocolos para el manejo del dolor que ayuden a los expertos.

"Es necesario pensar que cualquier acción para paliar el dolor de un niño mayor debe realizarse igualmente con un bebé sometido a un procedimiento similar", concluyó Slater.

El estudio: había que hacerles daño...

El estudio se llevó a cabo con 10 bebés senos de entre 1 y 6 días de edad, y 10 adultos igualmente sanos de entre 23 y 36 años de edad. Todos fueron sometidos a resonancias magnéticas del cerebro mientras se les pinchaba en la planta del pie. Había que hacerles daño, pero poco daño...

Los resultados mostraron que 18 de las 20 regiones del cerebro que se mostraban activas en los adultos en respuesta al dolor también lo estaban en los bebés.

Las imágenes también mostraron que los bebés respondían de la misma manera a un pinchazo débil que los adultos sometidos a un pinchazo cuatro veces más fuerte, lo que sugiere que los bebés tienen el umbral de dolor mucho más bajo que los adultos, dijeron los investigadores.

"Hasta hace poco, se pensaba que no era posible estudiar el dolor en los bebés mediante la resonancia magnética porque, a diferencia de los adultos, no se quedan quietos en el escáner", dijo Slater.

Pero los bebés menores de una semana son más dóciles que los bebés mayores, y "vimos que sus padres fueron capaces de conseguir que se durmieran dentro del escáner para que, por primera vez, pudiéramos estudiar el dolor mediante la resonancia", explicó.

El estudio se publicó en la revista eLife. Puede leerlo aquí, en inglés (requiere suscripción).

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