Bebés amamantados, adultos más inteligentes y más ricos

Los bebés que disfrutan de la lactancia materna podrían ser más inteligentes, tener un nivel educativo más alto y ser más ricos de adultos, sugiere un nuevo estudio.

Los bebés amamantados tenían CI más alto

©papaija2008

"La lactancia materna se asocia con un mejor rendimiento en las pruebas de inteligencia a los 30 años, y también tiene un efecto social importante al mejorar los logros educativos y los ingresos en la edad adulta", aseguró el investigador líder, Dr. Bernardo Horta, de la Universidad Federal de Pelotas, en Brasil.

"Si se toman en cuenta estos beneficios a largo plazo de la lactancia materna, además de sus consecuencias a corto plazo, es importante lograr que más mujeres amamanten a sus bebés", añadió.

El Dr. Erik Mortensen, de la Universidad de Copenhague, afirma en un editorial que acompaña al estudio que “el vínculo es muy potente. La evidencia general de otros estudios y del estudio brasileño sugiere que los efectos son causales", planteó.

Un factor más

"La lactancia materna es solo uno de muchos factores que influyen sobre el desarrollo de la inteligencia. Y en realidad parece que hechos como la inteligencia y educación de los padres y la clase social tienen una influencia más potente sobre el desarrollo de la inteligencia de los hijos", comentó.

Para el estudio, el equipo de Horta analizó datos de casi 3.500 bebés nacidos en Pelotas, Brasil, en 1982. Los datos incluían información sobre la lactancia materna, además de la educación, los ingresos y los resultados de pruebas estándar del CI a los 30 años.

Los investigadores hallaron que los bebés amamantados tenían unos CI más altos, más años de escolaridad y unos mayores ingresos de adultos que los que no fueron amamantados. Además, cuanto más tiempo se amamantó al bebé (hasta un año), mayores eran esos beneficios, apuntaron los investigadores.

Ingresos un tercio superiores

Por poner un ejemplo, un bebé amamantado durante al menos un año experimentaba un aumento de casi 4 puntos por encima del CI promedio en la edad adulta. Los amamantados durante un año mostraban un año de escolaridad adicional, frente a los participantes amamantados menos de un mes.

Los investigadores también encontraron que los ingresos eran alrededor de un tercio más altos que la media en los participantes que habían sido amamantados durante al menos un año

Horta especuló que el impacto de la lactancia materna sobre la inteligencia podría ser provocado por los ácidos grasos saturados de la leche materna, que son necesarios para el desarrollo del cerebro. También sugirió que la cantidad de leche materna consumida por un bebé podría tener un rol en el aumento del CI.

La lactancia materna no fue más común entre las mujeres con un alto nivel educativo y de ingresos, sino que se distribuyó de forma constante según la clase social en este estudio, según Horta.

El estudio solo muestra una asociación entre la lactancia materna y el coeficiente intelectual (CI), pero no prueba causalidad, advirtieron los autores.

El estudio aparece en la revista The Lancet Global Health. Lea aquí un resumen (inglés).

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