El acoso empieza antes de la edad escolar

Además, los niños obesos tienen más probabilidades de ser sujetos activos o pasivos

En un hallazgo que ilustra la complejidad del acoso escolar, unos investigadores holandeses informan que los chicos obesos tienen más probabilidades de acosar o de ser acosados que los más delgados; además, el proceso empieza antes de la edad escolar.

Las investigaciones pasadas han asociado el acoso escolar y el peso, pero la mayoría de esos estudios se centraron en niños mayores o en adolescentes. La edad promedio de los niños de este nuevo estudio fue de 6 años.

"Sorprende enormemente lo jóvenes que son estos niños", dijo la Dra. Rachel Annuziato, de la Universidad de Fordham, en Nueva York. "Creo que comprendemos el acoso escolar como algo que empieza en un momento más tardío de la cognición y del desarrollo, pero este estudio sugiere que eso no es así. Este problema existe desde el día en que los niños entran en la escuela".

Annuziato señaló que los investigadores han considerado el acoso escolar normalmente como un fenómeno que se produce en la escuela en donde los estudiantes aprenden las conductas de acoso de otros niños. Pero estos hallazgos implican que los niños adoptan estas conductas fuera de la escuela.

Sorprende enormemente lo jóvenes que son estos niños

Obesidad y sobrepeso

También dijo que consideró interesante que la obesidad aumentara el riesgo de que los chicos sean tanto acosadores como víctimas.

"Las víctimas del acoso podrían empezar a creer que el modo de encajar es meterse con otros niños", sugirió. "Eso se convierte en una autoafirmación tras experimentar el acoso".

El vínculo entre ser acosador y víctima del acoso escolar podría darnos pistas sobre el vínculo entre el acoso escolar y la obesidad, dijo Susan Tortolero, de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Texas, en Houston.

"Muchas de estas conductas de riesgo podrían estar relacionadas con la autorregulación, la autodisciplina y la toma de decisiones, cosas que tienen que ver con en el funcionamiento ejecutivo del cerebro", dijo Tortolero. "También podría ser que aquí haya algo de afrontamiento deficiente. Podrían estar expresando la agresión porque están siendo víctimas y no saben cómo afrontarlo o cómo expresarlo".

Esta posibilidad también fue planteada por los investigadores, cuyo trabajo anterior mostró que sobrepeso u obesidad pueden conllevar problemas sociales.

En el nuevo estudio, se realizó una encuesta a más de 1,300 niños holandeses y a sus profesores para saber qué niños eran acosadores o víctimas, con qué frecuencia se producía el acoso y de qué forma se realizaba: física (golpes, patadas); verbal (burlas, insultos); relacional (ser excluido o evitado), o materialmente (se ocultan o rompen objetos personales). Se clasificó a los niños en función de si tenían un peso normal o sobrepeso u obesidad basándose en su índice de masa corporal (IMC), una medida usada para determinar pesos anómalos en función de la estatura.

Los hallazgos aparecieron en la revista Pediatrics.

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