A más pobreza, más obesidad

Los investigadores piensan que el hecho de que los pobres dispongan de menos parques, de programas recreativos y de acceso a grandes supermercados podrían llevar a los niños a comer más comida rápida y a hacer poco o ningún ejercicio.

Según los hallazgos, las diferencias respecto a las desigualdades en el ambiente físico y social en que los niños se crían serían determinantes en el riesgo de los niños de padecer obesidad. No deja de ser paradójico: a más pobreza, mayor obesidad.

No deja de ser paradójico que a más pobreza, de dé mayor obesidad.

Un modelo estadístico basado en más de 110.000 estudiantes de Massachusetts encontró que, a medida que los ingresos familiares de los niños descendían, las tasas de obesidad infantil aumentaban.

Los autores del estudio examinaron el porcentaje de estudiantes de 68 distritos escolares públicos con sobrepeso u obesidad. El estudio mostró que las tasas de obesidad eran más altas entre los niños negros e hispanos. Pero esa asociación desapareció cuando los investigadores tomaron en cuenta los ingresos familiares, señalaron los autores del estudio, de modo que la raza dejó de ser un indicador.

Por cada aumento de un 1 por ciento en el estatus de bajos ingresos en los distritos escolares examinados, hubo un aumento de poco más de un 1 por ciento en las tasas de estudiantes con sobrepeso u obesos, halló el estudio.

Las tasas de obesidad en Estados Unidos han aumentado de forma constante en las últimas décadas. Actualmente, más del 18 por ciento de los niños de 12 a 19 años de edad tienen sobrepeso o son obesos, dijeron los investigadores.

En España el 25% de los jóvenes menores de 24 años tiene sobrepeso y el 13% es obeso. Igualmente, la obesidad crece con la disminución de los ingresos familiares.

Referencias

Relationship Between Poverty and Obesity, aquí. Food Research and Action Center (FRAC. organización estadounidense sin ánimo de lucro, líder nacional en acciones para la erradicación del hambre y la desnutrición en los EE.UU).

HealthDay News (U.S. National Library of Medicine), artículo del 12 de enero de 2016


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